Vecinos de ambas localidades participaron de la jornada federal en rechazo al proyecto del Gobierno Nacional que busca modificar la Ley 26.639 para habilitar actividades mineras en áreas glaciares y periglaciares. Hubo concentraciones, oradores y el anuncio de nuevas acciones comunitarias.
La jornada federal en defensa del agua también se sintió con fuerza en Santa Cruz, provincia que resguarda la mayor superficie de glaciares de la Argentina. El eje del reclamo fue el intento del Gobierno Nacional de modificar la Ley 26.639, una normativa considerada esencial para la protección de glaciares y ambientes periglaciares, fuentes estratégicas de agua dulce para millones de personas.
Bajo la consigna “La Ley de Glaciares no se toca”, se realizaron manifestaciones en Río Gallegos, Caleta Olivia, El Calafate y El Chaltén.
El Calafate: voces firmes frente a la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares

En El Calafate, vecinos, organizaciones ambientales y trabajadores del parque se reunieron frente a la Intendencia del Parque Nacional Los Glaciares, un punto simbólico para expresar un rechazo contundente a cualquier intento de flexibilizar la ley.
Con pancartas, lectura de documentos y breves discursos, los asistentes remarcaron datos clave:
- Argentina posee 16.900 glaciares identificados por el Inventario Nacional de Glaciares.
- 36 ríos del país nacen en estos cuerpos de hielo.
- El 40% del hielo nacional se encuentra en la cuenca del río Santa Cruz, que forma el lago Viedma, el lago Argentino y desemboca en el Atlántico.
Uno de los oradores resumió el espíritu de la convocatoria:
“Intentar modificar la Ley es abrir la puerta a actividades que ponen en riesgo nuestra agua, nuestros ecosistemas y nuestra soberanía”.
También hubo recordatorios sobre la importancia global de estos cuerpos de hielo:
“Los glaciares son el aire acondicionado de la Tierra. Regulan el clima que permite nuestra vida”.
La concentración cerró con un mensaje de continuidad:
“No va a ser la última vez. Tenemos que estar atentos, porque este tipo de leyes tan importantes suelen ser vulneradas”.
El Chaltén: asamblea, acciones y articulación nacional

En El Chaltén, la manifestación se realizó en el Mástil Central, espacio habitual para las expresiones comunitarias de la villa andina. Allí se desarrolló una asamblea abierta que derivó en acuerdos concretos.
Los vecinos anunciaron una caminata simbólica para el próximo martes, en adhesión a “La Nueva Gesta Libertadora por el Agua”, la marcha que avanza desde Uspallata hacia la Legislatura de Mendoza.
También se reiteró el rechazo al avance del proyecto minero San Jorge en Mendoza y a la megaminería en general.
“No hay licencia social para la megaminería contaminante”, remarcaron.
Durante el encuentro se recordó que en Argentina el 70% del agua utilizada proviene de glaciares, y que la Ley 26.639 también protege ecosistemas de la Antártida Argentina.
El Gobierno insiste con modificar la Ley de Glaciares
Sancionada en 2010, la Ley 26.639 establece presupuestos mínimos que prohíben la minería, la exploración de hidrocarburos y cualquier actividad que pueda afectar glaciares o ambientes periglaciares.
La norma surgió tras años de debate científico y social, con un fuerte respaldo del IANIGLA, organismo que elaboró el Inventario Nacional de Glaciares.
En paralelo a las protestas, el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, confirmó que el Gobierno ya elaboró un “texto aclaratorio” para introducir cambios en puntos clave de la ley. La propuesta busca:
- que las provincias definan los límites del ambiente glaciar y periglaciar,
- despejar supuestas “ambigüedades” señaladas por cámaras mineras,
- y brindar “certeza jurídica” para inversiones millonarias.
Según fuentes oficiales, el proyecto podría ingresar al Congreso en los próximos meses para ser debatido en 2025.
Preocupación científica y ambiental
Organizaciones ambientales, investigadores y referentes del sector advierten que cualquier modificación representaría un retroceso en la protección de uno de los recursos más estratégicos del país: el agua dulce.
El reclamo adquiere mayor relevancia en un contexto de retroceso acelerado de glaciares por el cambio climático, un fenómeno que compromete la disponibilidad de agua en el mediano y largo plazo.

