El martes 21 de julio será la jornada más fría del fenómeno en la capital provincial, con valores estimados de entre -10°C y -5°C.
Las bajas temperaturas podrían generar acumulación de hielo y escarcha durante la madrugada y las primeras horas de la mañana, principalmente en puentes, rotondas, calles con poca circulación y sectores donde permanece nieve acumulada.
Para el miércoles 22 de julio se prevé un leve ascenso de la temperatura. Río Gallegos se ubicaría nuevamente dentro de un rango de entre -5°C y -2°C.
Pese a la mejora, el ambiente continuará siendo plenamente invernal y las heladas persistirán durante las primeras horas del día.
Diferencias entre la costa y la cordillera
La influencia del océano Atlántico permite que las localidades costeras registren temperaturas menos extremas que las ciudades ubicadas en el oeste de Santa Cruz.
En la región cordillerana, el aire frío queda concentrado en valles y zonas con nieve acumulada, lo que favorece registros inferiores a los -15°C.
Mientras Río Gallegos comenzará a experimentar una recuperación gradual desde el miércoles, localidades como El Calafate, El Chaltén y 28 de Noviembre continuarán con temperaturas de entre -15°C y -10°C.
Las autoridades recomiendan extremar las precauciones al circular, revisar las instalaciones de calefacción y evitar la exposición prolongada al frío, especialmente en niños, personas mayores y animales domésticos.

