Multa leve a la empresa que contaminó el Lago Argentino: $17 millones, descuento incluido

Actualidad Ambiente

En otro país, una empresa que contamina un parque nacional pierde la concesión. En Argentina, se le aplica una sanción económica… con descuento.

La Administración de Parques Nacionales resolvió el pasado 30 de mayo de 2025 sancionar a la empresa Hielo y Aventura S.A., concesionaria del servicio de navegación turística en el Lago Argentino dentro del Parque Nacional Los Glaciares, por el derrame de sustancias contaminantes en las aguas del brazo Rico, frente al glaciar.

Según el expediente “Hielo y Aventura S.A. – Infracciones al art. 5° inc k) de la Ley N° 22.351 y al Pliego de Bases y Condiciones Particulares y de Especificaciones Técnicas”, la empresa deberá pagar tres multas de $5.850.000 cada una, totalizando $17.550.000, por las siguientes infracciones:

Las tres sanciones:

  1. Mal funcionamiento de la embarcación Alacalufe (Matrícula N° 02342), propiedad de Hielo y Aventura S.A., el 22 de abril de 2024, lo que derivó en el derrame de “hollín negro u otra sustancia similar” mientras navegaba por el brazo Rico del Lago Argentino.
  2. Contaminación del ecosistema del mismo cuerpo de agua en ese mismo día y circunstancia, en infracción al artículo 5° inc. k) de la Ley N° 22.351.
  3. Incumplimiento del Plan de Emergencias, al no realizar tareas de contención y remediación ambiental luego del derrame.

Como parte de la resolución, Parques Nacionales intimó a la empresa a pagar dentro de 10 días hábiles, bajo apercibimiento de iniciar acciones legales. Pero el castigo viene con un beneficio: si paga en término, Hielo y Aventura accede a una reducción automática del 40% del monto total, lo que reduce la sanción a poco más de $10 millones.

¿Un castigo simbólico?

En la práctica, la multa —incluso sin descuento— representa un monto irrisorio para una empresa que factura millones mensuales con excursiones turísticas en uno de los destinos más visitados del país.

Además, el expediente minimiza la gravedad del hecho, refiriéndose al derrame como “hollín negro u otra sustancia similar”, cuando informes previos confirmaron la presencia de hidrocarburos, aceites y otros fluidos contaminantes vertidos al lago durante al menos 20 días, no solo el 22 de abril, como consigna el dictamen oficial.

La falta de precisión en los términos técnicos utilizados y la acotación temporal del derrame generan más dudas que certezas sobre la voluntad real de sancionar a la empresa.

¿Qué pasó antes?
En abril del año pasado, manchas oscuras aparecieron en las aguas del Brazo Rico. Un guardaparque dio el alerta, y se inició una investigación que incluyó la recolección de muestras por parte de la Policía Federal. Los resultados fueron contundentes: se detectaron hidrocarburos —aceites, grasas y compuestos derivados del petróleo— en tres de las cinco muestras tomadas en el lago.

La medida cautelar dictada en 2024 por el juez federal Marcelo Vázquez obligó a retirar del agua a una embarcación de la empresa concesionaria Hielo & Aventura, hasta que se demostrara fehacientemente que su operatoria no afectaba el recurso hídrico. La empresa negó la contaminación, pero la Justicia avanzó en base a los informes técnicos.

En otros países, pierden la concesión

La comparación con normativas internacionales deja en evidencia el contraste. En países como Estados Unidos o del bloque europeo, la contaminación ambiental conlleva consecuencias severas, que pueden incluir desde la pérdida de licencias, penas de prisión, multas millonarias (de hasta el 5% del volumen de facturación anual), y acciones civiles y penales contra los responsables.

En Argentina, sin embargo, la empresa no solo conserva la concesión, sino que recibe un “llamado de atención” con opción de pago bonificado, sin consecuencias reales que funcionen como medida disuasoria.

Un problema estructural

La contaminación de ecosistemas acuáticos —por residuos industriales, agrícolas o hidrocarburos— es un problema global. Pero mientras en otros países se penaliza con fuerza, en Argentina las sanciones son débiles y simbólicas, con un Estado que parece más preocupado por mantener en pie la actividad turística que por proteger sus recursos naturales.

Todo sea por el turismo… incluso a costa del Lago Argentino.

(Información de la Agencia OPI Santa Cruz)