La Unión Europea propone limitar el acceso de menores a redes sociales con una nueva Ley KIDS

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La Comisión Europea presentó una iniciativa que busca prohibir el acceso autónomo a redes sociales antes de los 15 años, restringir funciones consideradas adictivas y establecer nuevas reglas para plataformas, videojuegos, chatbots y sistemas de inteligencia artificial utilizados por menores.

La Comisión Europea presentó la EU KIDS Act, una propuesta legislativa que busca establecer reglas comunes en todos los países de la Unión Europea para proteger a niñas, niños y adolescentes en internet.

El proyecto plantea un sistema de acceso progresivo a las redes sociales: los menores de 13 años no podrían tener cuentas en este tipo de plataformas, mientras que entre los 13 y 14 años solamente podrían acceder mediante cuentas supervisadas por un adulto. Las cuentas autónomas quedarían habilitadas recién a partir de los 15 años.

La iniciativa fue presentada oficialmente por la Comisión Europea el 17 de septiembre y deberá ser discutida y aprobada tanto por los gobiernos de los 27 Estados miembros como por el Parlamento Europeo. Su contenido todavía podría modificarse durante ese proceso.

Cómo funcionarían las cuentas para adolescentes

Uno de los cambios más importantes aparece en el grupo de usuarios de 13 y 14 años.

La propuesta contempla la creación de “mini cuentas” controladas por padres o tutores, con funciones reducidas y acceso únicamente a contenidos considerados adecuados para su edad.

Según el proyecto, estas cuentas podrían utilizar redes sociales y plataformas de video durante un máximo de una hora diaria, bajo supervisión del adulto responsable.

A partir de los 15 años los adolescentes podrían abrir sus propias cuentas, aunque las plataformas seguirían obligadas a aplicar medidas de protección especiales hasta que el usuario cumpla 18.

La intención de la Comisión Europea es establecer una única edad mínima para toda la Unión y reemplazar las diferentes regulaciones nacionales que actualmente existen entre los países miembros.

Menos scroll infinito y algoritmos personalizados

La propuesta no apunta solamente a controlar la edad de acceso.

También introduce nuevas obligaciones para las plataformas utilizadas por menores de 18 años, incluyendo redes sociales, servicios de video, videojuegos online, chatbots y sistemas de inteligencia artificial.

Entre las medidas previstas aparecen restricciones a funciones que la Comisión considera capaces de fomentar un uso compulsivo de las plataformas.

El proyecto contempla limitar o prohibir:

  • el scroll infinito sin interrupciones;
  • los sistemas de recompensa diseñados para prolongar el tiempo de uso;
  • recomendaciones basadas en el perfil y comportamiento previo del menor;
  • publicidad personalizada;
  • mensajes o contactos no solicitados de desconocidos;
  • notificaciones push durante determinadas horas de descanso.

Las cuentas de menores también deberían configurarse como privadas por defecto y tener inicialmente desactivados permisos como geolocalización, cámara y micrófono.

También pone límites a los chatbots de inteligencia artificial

La Ley KIDS también incorpora por primera vez de manera explícita a los llamados compañeros de inteligencia artificial y chatbots.

De acuerdo con la propuesta, estas herramientas deberían permanecer desactivadas de forma predeterminada para usuarios menores de edad.

La medida apunta especialmente a sistemas capaces de mantener conversaciones prolongadas o simular relaciones personales, en medio del debate internacional sobre el vínculo emocional que algunos usuarios jóvenes pueden desarrollar con este tipo de tecnologías.

La legislación propuesta forma parte de una estrategia europea más amplia para regular los riesgos de los servicios digitales utilizados por menores, complementando normas ya existentes como la Digital Services Act.

¿Cómo comprobarán la edad?

Uno de los mayores desafíos será comprobar que un usuario realmente tiene la edad que declara.

La Comisión propone utilizar sistemas certificados de verificación independientes de las propias plataformas, entre ellos la futura billetera europea de identidad digital.

El objetivo es evitar que la comprobación dependa únicamente de ingresar una fecha de nacimiento, pero también reducir la necesidad de entregar directamente documentos personales a cada red social.

Las plataformas también deberán revisar las cuentas existentes. Una vez que las reglas entren en aplicación, tendrían un período de seis meses para determinar si determinados perfiles pertenecen a menores de 15 años y, cuando no pueda comprobarse la edad, podrían verse obligadas a desactivarlos.

Las plataformas deberán demostrar que son seguras

Otro de los cambios centrales de la propuesta es lo que la Comisión Europea define como una inversión de la carga de la prueba.

En lugar de que reguladores, padres o usuarios deban demostrar que una plataforma resulta perjudicial para los menores, serían las propias compañías las que tendrían que acreditar que sus servicios fueron diseñados para ser seguros para niños y adolescentes.

“Hoy nuestros niños interactúan con las tecnologías más sofisticadas jamás creadas. Tecnologías que nunca fueron creadas pensando en su bienestar”, sostuvo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante la presentación de la iniciativa.

Las plataformas con más de 45 millones de usuarios activos mensuales dentro de la Unión Europea tendrían además que presentar planes específicos de cumplimiento antes de ofrecer determinados servicios a menores.

Europa se suma a un debate global

La discusión sobre la edad mínima para utilizar redes sociales dejó de ser exclusivamente europea.

Australia ya avanzó con restricciones para menores, mientras que países como Nueva Zelanda, España y Portugal también discuten diferentes mecanismos para limitar el acceso o aumentar la responsabilidad de las plataformas.

En Francia también se intentó implementar una regulación nacional para menores de 15 años, aunque la iniciativa enfrentó cuestionamientos constitucionales relacionados con la libertad de expresión.

La Comisión Europea busca ahora establecer una regulación común para todo el bloque, evitando que cada país aplique requisitos diferentes.

Una regulación que podría cambiar la experiencia de las redes sociales

De aprobarse, la EU KIDS Act podría modificar considerablemente la manera en que las principales plataformas digitales funcionan para millones de usuarios jóvenes.

Instagram, TikTok, YouTube, Snapchat y otras redes deberían adaptar sus sistemas de registro, algoritmos, notificaciones y configuraciones de privacidad.

Pero el impacto también alcanzaría a videojuegos online y servicios de inteligencia artificial, dos sectores que cada vez ocupan un espacio mayor dentro de la vida digital de niños y adolescentes.

El proyecto todavía deberá atravesar el proceso legislativo europeo y podría sufrir modificaciones antes de convertirse en ley.

Lo que ya parece instalado es el debate: hasta qué punto las plataformas deben ser responsables de proteger a sus usuarios más jóvenes y cuánto debe cambiar internet cuando quien está del otro lado de la pantalla es un menor de edad.

Fuentes consultadas

Comisión Europea, Reuters, Associated Press y Rolling Stone en Español.