El Súper RIGI ya tiene media sanción

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La Cámara de Diputados, con el impulso del Gobierno nacional, aprobó hoy con media sanción el proyecto de ley que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI).

Tras varias horas de debate, la iniciativa cosechó 130 votos afirmativos, 106 rechazos y 7 abstenciones, y quedó lista para ser girada al Senado, donde continuará su recorrido legislativo.

El Súper RIGI es un instrumento concebido por el Ministerio de Economía con el objetivo de captar mega inversiones en industrias de frontera tecnológica a partir de suculentas exenciones impositivas y beneficios aduaneros y cambiarios, y alcanzará a proyectos vinculados a actividades que aún no existen en Argentina o que están en etapa de experimentación.

El debate

En su rol de miembro informante del dictamen del oficialismo, Bertie Benegas Lynch sostuvo que el Súper RIGI servirá para «salir de Cavernicolandia» y argumentó que los incentivos que plantea el proyecto son fundamentales para dejar atrás esa condición.

“Venimos de ser cavernícolas y necesitamos hacer una ley para proteger el derecho de propiedad porque hemos ahuyentado las inversiones y porque no se combate el capital”, sostuvo.

El libertario defendió la iniciativa al destacar que «los países civilizados ya tienen incorporados» los incentivos fiscales, cambiarios, aduaneros y de seguridad jurídica que contempla el Súper RIGI, y por eso «les va como les va».

En tanto, cuestionó a la oposición asegurando que el capital evita lugares «donde hay políticos como ustedes», y calificó las posturas contrarias al Súper RIGI como «corrosivas y destructivas».

«El capital no tiene patria, va donde hay rentabilidad y seguridad institucional», apuntó Benegas Lynch.

Por su parte, Mario Manrique (Unión por la Patria) reclamó que “terminen con ese chamuyo de que la Argentina está fuera del contexto internacional”.

El secretario general de SMATA y legislador kirchnerista aseguró que “este proyecto no es una ley, es un negociado entre particulares para estampar la firma como si fuéramos escribanos”.

“Esto es parte de un plan macabro para entregar a la República Argentina y este proyecto está encadenado con la Ley de Glaciares, la Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la Ley Laboral”, concluyó.