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Cerro Negro: qué detectaron las inspecciones que terminaron con sectores clausurados y vehículos retenidos

El yacimiento Cerro Negro, operado por Newmont en cercanías de Perito Moreno, quedó bajo una serie de inspecciones provinciales que durante septiembre derivaron en ceses preventivos de actividades, retención de vehículos y actuaciones administrativas por irregularidades vinculadas principalmente con la seguridad de los trabajadores.

El operativo comenzó el miércoles 9 de septiembre y se extendió durante varias jornadas, con participación de organismos de Trabajo, Seguridad y Transporte. Los controles abarcaron condiciones de seguridad e higiene, documentación, transporte y otros aspectos vinculados con el funcionamiento del emprendimiento minero.

Durante la primera etapa, el secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, informó que se habían dispuesto seis ceses de tareas por situaciones que el organismo provincial consideró de gravedad para la seguridad de los trabajadores. También señaló la existencia de vehículos sin las habilitaciones correspondientes y deficiencias detectadas en distintos sectores de la operación.

Uno de los episodios de mayor tensión ocurrió cuando los inspectores provinciales intentaron continuar con los controles dentro del establecimiento. Según la versión oficial, se produjeron dificultades para acceder a determinados sectores y fue necesaria la intervención de la Policía y de la Justicia para garantizar el ingreso de los organismos de fiscalización. El Ministerio de la Producción confirmó posteriormente que durante el procedimiento existieron inconvenientes para acceder a determinadas áreas del yacimiento.

Aravena sostuvo además que durante las recorridas fueron detectadas situaciones de riesgo en sectores subterráneos y afirmó que los inspectores encontraron un derrame de cianuro. Esa situación fue comunicada públicamente por el funcionario provincial; hasta el momento, no se conoció un informe técnico independiente publicado que permita establecer su alcance.

De seis ceses a ocho sectores alcanzados

El balance oficial se amplió después de finalizadas las primeras jornadas de inspección. El 14 de septiembre, el Gobierno provincial informó que ocho sectores de Cerro Negro habían quedado alcanzados por la clausura preventiva o cese de actividades, debido a observaciones consideradas graves en materia de seguridad e higiene. La reanudación de las tareas quedó condicionada a la corrección de las deficiencias detectadas y al avance de las actuaciones administrativas.

Entre las situaciones descriptas por Trabajo aparecieron también observaciones sobre unidades utilizadas dentro de la mina. Aravena señaló particularmente el caso de un camión de combustible que ingresaba al sector subterráneo sin contar, según indicó, con la revisión requerida. También sostuvo que durante una de las recorridas se registraron inconvenientes con dispositivos utilizados para advertir la presencia de gases.

35 actas y 11 vehículos retenidos

Los controles sobre el parque automotor dejaron otro resultado concreto. La Dirección Provincial de Conectividad Terrestre informó que se confeccionaron 35 actas de comprobación y que 11 vehículos fueron retenidos y puestos fuera de servicio, principalmente por falta de Revisión Técnica Obligatoria.

Las unidades quedaron preventivamente inmovilizadas hasta regularizar su situación y fueron trasladadas al puesto de control Cabo Linares, a unos seis kilómetros de Perito Moreno. Los procedimientos alcanzaron vehículos destinados al traslado de trabajadores y otras unidades que circulaban dentro del yacimiento.

Posteriormente trascendió que Newmont retiró de operación vehículos observados durante los controles y los envió a revisión técnica.

Los controles no terminaron con la inspección

El 12 de septiembre, Trabajo dio por concluida esa etapa del operativo, aunque aclaró que las actuaciones continuarían. El organismo anticipó que volvería al yacimiento para verificar si la compañía había corregido las observaciones efectuadas en materia de seguridad, higiene y documentación.

Después de la escalada, el gobernador Claudio Vidal mantuvo una reunión con autoridades de Newmont. Ambas partes acordaron establecer una agenda de trabajo para seguir las observaciones formuladas durante las inspecciones y abordar también cuestiones relacionadas con seguridad, ambiente, empleo santacruceño y proveedores locales.

Según informó el Gobierno provincial, la empresa asumió el compromiso de avanzar con las correcciones y se estableció la realización de nuevas reuniones de seguimiento, con participación prevista de los gremios con presencia en Cerro Negro.

Hasta este miércoles 16 de septiembre, la información pública disponible no confirmó el levantamiento general de las medidas preventivas sobre los sectores observados. La próxima instancia prevista es una nueva fiscalización provincial para determinar si las condiciones detectadas fueron subsanadas y si corresponde habilitar nuevamente las actividades alcanzadas por los ceses.