Los Beatles y la reina Isabel II: de recibir una medalla en Buckingham a la rebelión de John Lennon

Actualidad Cultura Historia

En 1965, en plena Beatlemanía, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr fueron condecorados por la Corona británica. Cuatro años después, Lennon devolvería su distinción como protesta contra las guerras de Vietnam y Biafra. En el medio quedó una historia que todavía genera debate: ¿fumaron marihuana dentro del Palacio de Buckingham?

El 26 de octubre de 1965, cuatro jóvenes de Liverpool atravesaron las puertas del Palacio de Buckingham para vivir una de las escenas más insólitas de la historia del rock.

John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr recibieron de manos de la reina Isabel II la distinción de Miembros de la Orden del Imperio Británico (MBE).

The Beatles estaban entonces en el punto más alto de la Beatlemanía y la decisión de incorporarlos a una institución tradicionalmente asociada con figuras militares, diplomáticas y del servicio público provocó fuertes reacciones dentro de la sociedad británica.

Miles de fanáticos rodearon Buckingham mientras los cuatro músicos ingresaban vestidos con trajes oscuros y siguiendo un protocolo que incluía cómo acercarse a la reina, cuándo hablar y hasta cómo retirarse sin darle la espalda.

Era la cultura popular entrando directamente al corazón de una de las instituciones más tradicionales del Reino Unido.

Una condecoración que generó polémica

Los Beatles se enteraron meses antes, cuando su manager Brian Epstein los reunió en secreto para comunicarles que habían sido incluidos en la lista de honores de la reina.

Paul McCartney recordaría que ninguno entendía demasiado qué significaban las siglas MBE hasta que Epstein se los explicó: básicamente, iban a recibir una medalla de la Corona.

La decisión tuvo respaldo político del primer ministro laborista Harold Wilson y fue interpretada entonces como una señal de reconocimiento a una generación joven que estaba transformando la cultura británica.

También hubo rechazo.

Veteranos y sectores conservadores consideraron que entregar la misma distinción a cuatro músicos de rock degradaba el significado de la Orden. Algunos llegaron incluso a devolver sus propias condecoraciones en señal de protesta.

¿Los Beatles fumaron marihuana en Buckingham?

Con los años, otro episodio terminó convirtiéndose en leyenda.

John Lennon aseguró que, antes de recibir las medallas, los cuatro músicos estaban tan nerviosos que se encerraron en un baño del Palacio de Buckingham y fumaron marihuana.

Según su versión, salieron de allí riéndose mientras intentaban mantener la compostura frente a la reina.

Pero la historia nunca pudo comprobarse.

George Harrison contradijo a Lennon y sostuvo que sí habían fumado en el baño, aunque solamente cigarrillos. Ringo Starr evitó dar durante años una respuesta definitiva.

Así, el supuesto porro en Buckingham terminó convirtiéndose en una de esas historias imposibles de separar completamente entre realidad y mitología Beatle.

Cuatro años después, Lennon dijo basta

La relación de Lennon con aquella medalla nunca fue demasiado cómoda.

El 25 de noviembre de 1969, ya involucrado junto a Yoko Ono en campañas pacifistas, decidió devolver oficialmente su MBE.

Su chofer llevó la insignia hasta Buckingham junto con cartas dirigidas a la reina Isabel II, al primer ministro Harold Wilson y a la Cancillería de las Órdenes de Caballería.

Lennon explicó que lo hacía como protesta por la participación británica en el conflicto entre Nigeria y Biafra, por el apoyo del Reino Unido a Estados Unidos en la guerra de Vietnam y, con su habitual ironía, porque su canción solista “Cold Turkey” estaba cayendo en los rankings.

Años después admitiría además que había aceptado originalmente la distinción porque Brian Epstein lo había convencido.

“Era un hipócrita”, reconocería al recordar aquella decisión.

Una carta que terminó valiendo una fortuna

Décadas después apareció un nuevo capítulo.

En 2016 se conoció un borrador manuscrito de la carta con la que Lennon había devuelto su MBE. El documento había permanecido durante años dentro de la funda de un disco comprado junto con una colección de vinilos por apenas unas pocas libras.

Especialistas determinaron que se trataba de un borrador auténtico, probablemente descartado por Lennon debido a manchas y correcciones. Su valor fue estimado entonces en alrededor de 60.000 libras, unos 70.000 dólares de aquella época.

La medalla original, en cambio, nunca fue destruida: permaneció almacenada en dependencias de la Corona británica junto con la carta enviada por Lennon.

De símbolo del establishment a herramienta de protesta

La historia resume buena parte de la transformación cultural que atravesaron los Beatles durante los años 60.

En 1965 eran cuatro jóvenes recibidos por la reina mientras miles de adolescentes gritaban frente a Buckingham.

Cuatro años después, Lennon utilizaba aquella misma distinción como una herramienta pública para cuestionar guerras y políticas internacionales.

La relación entre The Beatles y la Corona británica terminó así representando algo más que una ceremonia protocolar: fue también el encuentro entre dos mundos que durante buena parte del siglo XX parecían destinados a mantenerse separados.

La institución más tradicional del Reino Unido condecorando a los músicos que estaban cambiando la cultura juvenil.

Y uno de esos músicos devolviendo después la medalla para convertirla en un mensaje político.

Fuentes consultadas

The Beatles, archivos de The Guardian, The Beatles Bible e Infobae.