Spotify eliminó más de 75 millones de canciones consideradas spam y endurece su estrategia frente a la música generada por IA

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La plataforma también retiró más de 50 millones de canciones de sus recomendaciones durante el último año y lanzó nuevas etiquetas y herramientas para distinguir artistas reales de identidades creadas con inteligencia artificial.

Spotify profundizó su estrategia contra el spam, las cargas masivas y el contenido generado con inteligencia artificial.

La compañía confirmó que más de 75 millones de canciones fueron eliminadas de la plataforma desde septiembre de 2025 por violaciones graves o reiteradas de sus políticas. A eso se suman más de 50 millones de canciones que fueron excluidas de las recomendaciones durante el último año por haber sido identificadas como spam, contenido de baja calidad o material generado en masa.

La decisión forma parte de una estrategia con la que Spotify asegura querer priorizar la música creada por artistas humanos y reducir el impacto de las denominadas “granjas” de contenido.

El problema no es solamente la IA

Aunque buena parte del debate gira alrededor de la inteligencia artificial generativa, Spotify aclara que no todo contenido hecho con IA está prohibido.

El foco está puesto especialmente en prácticas como cargas masivas, duplicados, manipulación de metadatos y SEO, redes de playlists spam y canciones sospechosamente cortas diseñadas para generar reproducciones artificiales.

La plataforma utiliza distintos indicadores para detectar este tipo de material: comportamiento de los usuarios, canciones que son salteadas o rechazadas, patrones de publicación, metadatos y herramientas de detección de contenido generado con IA.

Más de 50 millones quedaron fuera de las recomendaciones

Además de eliminar contenido, Spotify modificó sus sistemas de recomendación.

Durante el último año, más de 50 millones de canciones consideradas spam o “AI slop” fueron retiradas de las recomendaciones personalizadas.

Spotify señaló que analizó qué canciones los usuarios saltaban, ignoraban o marcaban como contenido que no querían escuchar, y encontró patrones comunes entre buena parte de esos lanzamientos.

La empresa sostiene que uno de sus principales objetivos durante los últimos meses fue aumentar la presencia de “música hecha por artistas humanos” dentro de la experiencia de descubrimiento.

Nuevas insignias para artistas humanos y perfiles creados con IA

Spotify también empezó a incorporar nuevas etiquetas dentro de los perfiles.

Actualmente, más de 300.000 artistas cuentan con la insignia “Verified by Spotify”, que indica que detrás del perfil existe una persona o proyecto artístico identificable y que cumple con determinados criterios de autenticidad. Según la compañía, esos artistas representan más del 99% de las búsquedas realizadas por los usuarios.

Paralelamente aparecieron las AI Persona badges, utilizadas para identificar perfiles cuya identidad pública representa a una persona fotorrealista generada mediante inteligencia artificial.

Esto no significa necesariamente que la música haya sido creada con IA: la etiqueta se refiere específicamente a la identidad del supuesto artista.

Por defecto, los artistas identificados como AI Persona quedan fuera de las recomendaciones editoriales y algorítmicas, salvo que el usuario muestre un interés directo, por ejemplo siguiéndolos.

Spotify también quiere saber cómo se hizo cada canción

Otra herramienta incorporada durante 2026 son los AI Credits.

El sistema permite que sellos, distribuidores y artistas indiquen qué partes de una canción fueron realizadas con herramientas de inteligencia artificial.

Spotify asegura que actualmente recibe decenas de miles de estos créditos por día, y la información ya puede consultarse dentro de los créditos de determinadas canciones en la aplicación.

La compañía también está probando Artist Profile Protection, una herramienta que permite a los músicos revisar lanzamientos que intentan aparecer publicados bajo su nombre.

El objetivo es combatir tanto errores de metadata como casos de suplantación, una problemática que se volvió más frecuente con la facilidad para producir y distribuir música mediante IA.

Una batalla que recién comienza

La generación automática de música avanzó rápidamente durante los últimos años y permitió producir miles de canciones en muy poco tiempo.

Eso abrió nuevas posibilidades creativas, pero también generó un problema para las plataformas: enormes volúmenes de contenido capaces de competir por reproducciones, recomendaciones y regalías con artistas humanos.

Spotify reconoce que distinguir ese material será cada vez más difícil a medida que mejoren los modelos generativos.

Por eso, la estrategia de la compañía no apunta a prohibir completamente la inteligencia artificial, sino a diferenciar su utilización creativa de las prácticas destinadas a inundar la plataforma, manipular reproducciones o hacerse pasar por artistas reales.

La discusión recién comienza, pero los números permiten dimensionar el fenómeno: decenas de millones de canciones fueron eliminadas o apartadas de los sistemas de recomendación en apenas un año.

En una plataforma construida sobre un catálogo prácticamente infinito, la nueva batalla ya no parece ser solamente por conseguir que una canción sea escuchada.

También empieza a ser por demostrar quién —o qué— está realmente detrás de ella.

Fuentes consultadas

Spotify, Spotify for Artists, Music Business Worldwide, The Verge y Rolling Stone en Español.