Pablo Grasso presentó en Río de Janeiro el proyecto “Mercado del Atlántico”
Mientras en Río Gallegos seguimos peleando con el viento y el frío, el intendente Pablo Grasso se fue a calentar un poco a Brasil… pero no de vacaciones. Participa de la Misión BRICS 2025, un encuentro internacional que reúne a municipios de todo el mundo con el objetivo de tender puentes entre lo local y lo global. Y Grasso, claro, no fue con las manos vacías.
Desde Río de Janeiro, donde se desarrolla el foro, el jefe comunal presentó el ambicioso proyecto Mercado del Atlántico, una iniciativa que busca conectar a los emprendedores de la Ruta 40 y la Ruta 3 a través de ferias, plataformas digitales y espacios de formación. ¿El objetivo? Que los productos patagónicos lleguen más lejos que el viento de Gallegos.
“Queremos que Río Gallegos se conecte con el mundo”, dijo Grasso ante autoridades internacionales, en lo que se podría considerar nuestra primera exportación oficial de municipalismo austral con tonada santacruceña.

La presentación se dio en el marco de la participación de Grasso en la Federación Argentina de Municipios (FAM), que forma parte del Buró Ejecutivo de FLACMA y la Asociación Mundial de Ciudades +BRICS. Además del Mercado del Atlántico, el intendente también habló del programa MAPEar, orientado a potenciar productores y emprendedores de todo el país.
Desde la FAM subrayaron: “Es la hora de los municipios”, y parece que Río Gallegos quiere estar en primera fila.
Grasso busca que esta participación internacional sirva para articular inversiones, asistencia técnica y políticas comunes que beneficien directamente a la ciudad. Y si de paso se consigue algún acuerdo para exportar pastelitos santacruceños al mundo, mejor.
El proyecto del Mercado del Atlántico ya tuvo un primer capítulo visible con la reciente inauguración en Caleta Olivia, pero la apuesta es más grande: generar una red de comercialización que supere las barreras logísticas y fortalezca a las comunidades de la Patagonia.
Desde Brasil, el mensaje es claro: Río Gallegos no quiere mirar el mundo por la ventana, quiere salir a jugar el partido.

