En el marco del Día Internacional de la Mujer, distintos indicadores muestran que las mujeres en Argentina continúan enfrentando mayores dificultades para acceder al empleo, salarios más bajos y una mayor carga de tareas de cuidado no remuneradas que condiciona su participación en el mercado laboral.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó datos recientes de la Encuesta Permanente de Hogares y puso cifras a las desigualdades que persisten entre varones y mujeres en el ámbito económico.
Según el estudio, al tercer trimestre de 2025 las mujeres perciben en promedio 27,3% menos ingresos personales que los varones, mientras que la brecha salarial en la ocupación principal asciende al 29%.

Menor acceso al empleo y mayor desempleo
Las diferencias también se reflejan en el acceso al mercado laboral.
La tasa de actividad femenina, que mide la proporción de mujeres que trabajan o buscan empleo, se ubicó en 52,6%, muy por debajo del 70,1% registrado entre los varones, lo que representa una brecha de 17,5 puntos porcentuales.
Además, el desempleo afecta con mayor intensidad a las mujeres.
Durante el tercer trimestre de 2025, la tasa de desocupación femenina alcanzó el 7,4%, mientras que entre los varones fue del 5,9%.
La situación se vuelve aún más compleja entre los jóvenes. Entre las mujeres de hasta 29 años, el desempleo alcanza el 19,2%, casi el triple del promedio general y por encima del 15,1% registrado entre varones de la misma edad.
Mayor informalidad y concentración en sectores peor pagos
Otro de los rasgos estructurales que muestra el informe es la mayor presencia femenina en empleos informales o de menor remuneración.
La informalidad laboral alcanza al 43,2% de las personas ocupadas, aunque las mujeres presentan una tasa levemente mayor: 38% frente al 35,5% de los varones.
Además, las mujeres se concentran en sectores históricamente peor remunerados, como el servicio doméstico, la educación o la salud, mientras que su participación es mucho menor en actividades de mayores ingresos, como la industria o la minería.
En el caso del trabajo en casas particulares, uno de los sectores con salarios más bajos, casi el 99% de las personas empleadas son mujeres.
La carga invisible del trabajo de cuidado
Una de las claves para entender estas desigualdades es la distribución del tiempo dentro de los hogares.
Las mujeres dedican casi tres horas diarias más que los varones al trabajo no remunerado, principalmente tareas domésticas y de cuidado.
Si se suman las horas de trabajo pago y no pago, las mujeres trabajan en promedio 9 horas y 20 minutos por día, mientras que los varones registran 8 horas y 38 minutos.
Esta diferencia impacta directamente en las oportunidades laborales y en la posibilidad de acceder a empleos mejor remunerados.
El informe también muestra cómo estas desigualdades se reflejan en la distribución de ingresos: en el decil más bajo de la población, es decir, el 10% con menores ingresos, las mujeres representan el 64,2%, mientras que en el decil de mayores ingresos su participación cae al 37%.
Actividades y movilización por el 8M
En el marco del Día Internacional de la Mujer, este fin de semana se desarrollan distintas actividades en todo el país.
En la Ciudad de Buenos Aires, la movilización principal será el lunes 9 de marzo a las 16.30, convocada por organizaciones feministas, sociales y sindicales.
La marcha partirá desde el Congreso de la Nación hacia Plaza de Mayo.

