35 años sin María Soledad: el femicidio que rompió el silencio en Catamarca

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Este 8 de septiembre se cumplieron 35 años del femicidio de María Soledad Morales, la adolescente catamarqueña de 17 años asesinada en 1990 por los llamados “hijos del poder”. Un crimen brutal que no solo conmovió al país, sino que también destapó la trama de impunidad política y judicial que dominaba la provincia.

María Soledad era estudiante del Colegio del Carmen y San José. Tenía sueños simples y enormes: quería ser docente y formar una familia. Esa noche había ido a una fiesta de egresados. Nunca volvió a su casa. Su cuerpo apareció dos días después en las afueras de San Fernando del Valle de Catamarca: estaba desfigurado, con signos de tortura, violencia sexual y encubrimiento policial.

El caso generó un terremoto social. La primera investigación fue manipulada, el cadáver lavado para borrar pruebas y los responsables protegidos por vínculos políticos. Sin embargo, la presión de la sociedad, las marchas del silencio encabezadas por la hermana Martha Pelloni y la valentía de las amigas de María Soledad lograron quebrar el blindaje de poder. Finalmente, en 1998 se dictaron condenas: Guillermo Luque recibió 21 años de prisión y Luis Tula, 9. Ambos hoy están en libertad.

El femicidio de María Soledad fue un antes y un después. La intervención federal de Catamarca marcó la caída del clan Saadi y puso en agenda nacional la violencia de género, aunque todavía no existiera el término “femicidio” en el Código Penal. Su historia abrió el camino para pensar la violencia contra las mujeres como un problema estructural, ligado a la desigualdad y a la protección política de los agresores.

A 35 años, el caso sigue resonando. Nos recuerda que las marchas en silencio de entonces son el antecedente de las movilizaciones que hoy gritan “Ni Una Menos”. Nos enfrenta a la pregunta incómoda: ¿cuánto cambió realmente la Argentina en materia de justicia y género? María Soledad cumpliría 53 años este 12 de septiembre.

En Netflix se puede encontrar el documental que revela los detalles del caso contado por familiares, compañeras de colegio y la hermana Martha Pelloni.

En VISTE creemos que mantener viva su memoria no es solo un ejercicio histórico, sino una forma de exigir que nunca más la violencia y la impunidad se impongan sobre la vida de las mujeres.