Vaca Muerta impulsa un boom gastronómico en Neuquén: las grandes cadenas aceleran sus inversiones

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El crecimiento de la actividad petrolera convirtió a Neuquén en uno de los mercados más atractivos para las franquicias gastronómicas. Marcas como Fabric Sushi, Café Martínez, Le Pain Quotidien y Almacén de Pizzas avanzan con nuevas aperturas, mientras otras empresas, como Nucha, que ya tiene presencia en Río Gallegos, evalúan desembarcar en la provincia.

El petróleo también mueve la gastronomía

El desarrollo de Vaca Muerta no solo está transformando la industria energética argentina. Su impacto se extiende al comercio, los servicios y, especialmente, al sector gastronómico, que encontró en Neuquén un mercado en plena expansión.

El crecimiento de la población, los salarios vinculados a la actividad petrolera y la llegada de trabajadores y empresas impulsaron una nueva ola de inversiones. Restaurantes, cafeterías, heladerías y cadenas de comida rápida buscan aprovechar una demanda que crece tanto entre los consumidores particulares como en el ámbito corporativo.

Según un relevamiento publicado por Forbes Argentina, el fenómeno ya no se limita a Neuquén capital: también alcanza a Plottier, Centenario y Añelo, localidades que integran uno de los corredores económicos más dinámicos del país.

Carlos Canudas, titular de Estudio Canudas, explicó que la concentración de empleo, población y capacidad de consumo está convirtiendo a la región en un nuevo polo de atracción para franquicias nacionales.

Las marcas que ya llegaron y las que preparan su desembarco

Durante 2026, distintas empresas gastronómicas concretaron aperturas en Neuquén o anunciaron nuevos proyectos.

Almacén de Pizzas inauguró su primer local en mayo, mientras que Le Pain Quotidien desembarcó en junio con su primera franquicia patagónica.

A estas incorporaciones se suman marcas que ya tienen presencia en la ciudad, como Lucciano’s, Antares y McDonald’s, que cuenta con cinco sucursales en Neuquén capital.

Una de las próximas novedades será la llegada de Café Martínez a Añelo, una de las localidades directamente vinculadas con la actividad de Vaca Muerta. La cadena ya firmó el contrato para su primera franquicia y proyecta inaugurarla antes de que termine el año.

El interés por Añelo refleja un cambio importante: las inversiones gastronómicas ya no apuntan únicamente a las capitales provinciales, sino también a ciudades más pequeñas donde la actividad energética genera una demanda sostenida de servicios.

Fabric Sushi prepara un rooftop con vista a la ciudad

Otra de las marcas que confirmó su llegada es Fabric Sushi, perteneciente a Grupo Fabric, que cuenta con más de 100 locales distribuidos en distintos países.

La empresa prevé inaugurar su primera sucursal neuquina a fines de noviembre de 2026, mediante una franquicia.

La propuesta tendrá una particularidad: funcionará en un rooftop, con vista panorámica a la ciudad, y combinará atención en salón, pedidos para llevar y delivery.

Desde el grupo explicaron que Neuquén se convirtió en un destino estratégico por su crecimiento económico y su capacidad de consumo.

Además, la firma ya analiza la posibilidad de abrir una segunda sucursal durante los próximos dos años.

Nucha, presente en Río Gallegos, también mira hacia Neuquén

Entre las empresas que estudian nuevas inversiones aparece Nucha, la reconocida cadena de confiterías y pastelería que ya cuenta con presencia en Río Gallegos.

La marca está redefiniendo su estrategia de expansión y busca crecer en provincias vinculadas con actividades industriales, mineras y energéticas.

Neuquén figura entre sus mercados prioritarios, junto con San Juan y Catamarca.

La empresa apuesta a un modelo de franquicias de tamaño intermedio, de entre 80 y 100 metros cuadrados, similar al que utiliza en la capital santacruceña.

El sistema permite abastecer los locales con productos elaborados en una planta central, que luego son terminados en cada sucursal. De esta manera, la firma busca simplificar la operación y reducir la necesidad de contar con grandes instalaciones de producción.

También contempla oportunidades en el servicio de catering corporativo, un segmento especialmente atractivo en las regiones donde operan grandes compañías.

Franquicias más pequeñas para aprovechar el crecimiento

No todas las marcas que buscan instalarse en Neuquén apuestan a grandes restaurantes o cafeterías.

Ramallo Club, una empresa familiar con más de tres décadas de trayectoria, también incluyó a la provincia entre sus objetivos de expansión.

La firma propone locales de aproximadamente 30 metros cuadrados, con una inversión inicial anunciada de 9.000 dólares más mercadería.

Su modelo se basa en puntos de venta de estructura reducida, abastecidos desde una producción centralizada, que comercializan sándwiches, pizzas, tartas, pastelería y otros productos.

La empresa busca un operador que pueda desarrollar la marca en territorio neuquino mediante un esquema de franquicias.

El desafío: alquileres caros y competencia por los trabajadores

Pese al atractivo económico de Neuquén, instalar un negocio gastronómico en la región presenta dificultades.

Los elevados costos de los alquileres, la construcción y los salarios obligan a las empresas a revisar sus proyecciones antes de invertir.

A esto se suma la competencia por conseguir y retener personal, especialmente en un mercado laboral donde la industria petrolera concentra buena parte de la demanda.

La infraestructura también representa un desafío en las localidades que crecieron rápidamente al ritmo de Vaca Muerta.

Por eso, los especialistas advierten que el potencial de consumo no garantiza automáticamente la rentabilidad de una franquicia: cada proyecto debe adaptarse a las condiciones particulares de la región.

Un fenómeno que también puede beneficiar a las marcas patagónicas

El movimiento comercial generado por Vaca Muerta está produciendo otro fenómeno: empresas gastronómicas nacidas en la Patagonia comienzan a desarrollar sus propios sistemas de franquicias para expandirse hacia otras provincias.

Desde Estudio Canudas señalaron que durante los últimos dos años trabajaron en programas de expansión de seis marcas patagónicas.

Esto demuestra que el crecimiento regional no solo atrae inversiones provenientes de Buenos Aires y otras grandes ciudades, sino que también puede impulsar emprendimientos locales con posibilidades de proyectarse a nivel nacional.

Mientras Vaca Muerta continúa ampliando su influencia sobre la economía regional, Neuquén se consolida como un mercado cada vez más disputado por las cadenas gastronómicas.

El desafío será sostener ese crecimiento en un escenario donde la demanda es fuerte, pero los costos de operar también se encuentran entre los principales obstáculos.