La Asociación del Personal y Empleados Legislativos (APEL) cuestionó con dureza el crecimiento de la estructura jerárquica de la Cámara de Diputados de Santa Cruz desde que Fabián Leguizamón asumió como vicegobernador, el 10 de diciembre de 2023, y apuntó contra la multiplicación de cargos de conducción en contraste con la situación de los trabajadores de planta permanente.
La comparación difundida por el sindicato expone un aumento prácticamente generalizado de las jefaturas dentro del Poder Legislativo. De acuerdo con esos datos, las Direcciones pasaron de 10 a 12, lo que representa un incremento del 20%. Las Subdirecciones crecieron de 16 a 21, con una suba del 31,25%, mientras que los Departamentos aumentaron de 22 a 23, equivalente al 4,55%.
El crecimiento también alcanzó a las Divisiones y Secciones, que pasaron de 25 a 32, un incremento del 28% durante la gestión de Leguizamón.
A ese esquema se suma, según la información presentada por APEL, la creación de la Secretaría Administrativa y la Secretaría de Coordinación, ampliando todavía más la estructura superior de la Legislatura.
La fotografía que plantea el gremio resulta políticamente incómoda para el vicegobernador: mientras desde distintos ámbitos del Estado provincial se insiste en la necesidad de administrar recursos con austeridad, en la Cámara que conduce Leguizamón crecieron los despachos, las jefaturas y los cargos jerárquicos.
APEL sintetizó el cuestionamiento con una consigna contundente: “cada tres legislativos, un jefe”. La frase busca poner en evidencia una estructura que, según denuncia la organización sindical, avanzó hacia una mayor concentración de cargos políticos y jerárquicos sin resolver paralelamente los reclamos históricos de quienes integran la planta permanente.
El contraste es el eje central de la crítica. Mientras se encontraron espacios para crear nuevas secretarías y aumentar hasta más de un 30% determinados niveles de conducción, los empleados legislativos continúan esperando respuestas relacionadas con sus categorías laborales y cuestionan además la existencia de traslados considerados discrecionales.
La discusión ya no pasa solamente por cuánto aumentó el organigrama, sino por para quién aparecieron las soluciones dentro de la Cámara de Diputados. Según la denuncia sindical, para los trabajadores siguen pendientes; para las estructuras políticas, en cambio, los cargos se multiplicaron.

