El noroeste provincial comienza a posicionarse como uno de los puntos más interesantes de la Patagonia argentina para observar al gran felino en su hábitat natural. Perito Moreno y Parque Patagonia aparecen en el centro de una propuesta que combina conservación, naturaleza y turismo de aventura.
La estepa santacruceña empieza a sumar un nuevo atractivo dentro del mapa turístico de la Patagonia: el avistaje de pumas en libertad.
Durante los últimos años, distintas iniciativas de conservación y prestadores turísticos comenzaron a transformar la presencia del felino en una experiencia de naturaleza capaz de atraer a viajeros, fotógrafos y aficionados a la fauna silvestre.
El epicentro se encuentra principalmente en el noroeste de Santa Cruz, con la ciudad de Perito Moreno como base y recorridos por sectores de Parque Patagonia, Cañadón Caracoles y campos privados de la región. Una reciente experiencia publicada por La Nación relató una expedición de tres días por la zona que logró observar a un puma adulto junto a su cachorro en plena estepa.

Perito Moreno, una puerta de entrada al turismo de fauna
La ciudad de Perito Moreno se encuentra sobre la Ruta Nacional 40 y funciona como punto estratégico para recorrer algunos de los grandes atractivos del noroeste provincial.
Desde allí ya operan prestadores especializados en observación de fauna. Safari Patagonia Argentina, una empresa formada por guías locales, ofrece expediciones dedicadas específicamente al rastreo y observación de pumas, además de circuitos hacia Cueva de las Manos, Lago Posadas y otros destinos de la región.
La actividad no se parece a una visita tradicional a un parque o reserva.
Encontrar un puma puede demandar horas o incluso jornadas completas. Los guías buscan huellas, analizan el comportamiento de guanacos y choiques, siguen la presencia de aves carroñeras y observan restos de presas para interpretar los movimientos del animal.
El objetivo es localizarlo sin perseguirlo ni alterar su comportamiento.
En el recorrido documentado recientemente en Santa Cruz, el encuentro finalmente ocurrió en Cañadón Caracoles, donde un ejemplar adulto y un cachorro fueron observados descansando dentro de una pequeña cueva.
Un destino que empieza a especializarse
El fenómeno no surge de manera improvisada.
Parque Patagonia Argentina se presenta actualmente como un destino especializado en observación de fauna y señala al puma como una de las especies centrales dentro de su propuesta de conservación y turismo de naturaleza.
Desde 2019, Fundación Rewilding Argentina desarrolla estudios sobre la población de pumas de la región con el objetivo de comprender su comportamiento, sus desplazamientos y su alimentación.
La organización sostiene que el turismo de observación puede convertirse además en una herramienta para modificar históricamente la relación entre el felino y las actividades productivas.
La idea es sencilla: que un animal tradicionalmente considerado una amenaza para la ganadería pueda también convertirse en un recurso turístico asociado a la conservación y al desarrollo económico local.
Pumas monitoreados con GPS
El trabajo científico detrás de este proceso también permitió conocer mucho más sobre los animales que habitan el área.
De acuerdo con el informe anual 2024 de Rewilding Argentina, 16 pumas adultos fueron equipados con collares GPS dentro del programa de monitoreo.
Durante ese período se realizaron 237 salidas de habituación y se registraron 136 observaciones. Algunas permitieron observar ejemplares a distancias aproximadas de 50 metros durante períodos de hasta tres horas.
También fueron documentados 14 nuevos cachorros pertenecientes a cinco hembras, seis de los cuales fueron monitoreados mediante collares VHF adaptables.
El objetivo de estos trabajos no es únicamente científico: la fundación señala expresamente que busca consolidar a Parque Patagonia como un destino de referencia para la observación de vida silvestre.
Mucho más que encontrar un puma
El atractivo de estas expediciones no termina en el felino.
En la región también pueden observarse guanacos, zorros colorados y grises, choiques, zorrinos, piches patagónicos, chinchillones y cóndores, además de una gran diversidad de aves.
En el área de Parque Patagonia se registran alrededor de 120 especies de aves, entre ellas el macá tobiano, el cóndor andino, flamencos, cauquenes y pato de los torrentes.
Ese conjunto transforma al recorrido en una experiencia de observación de ecosistema y no solamente en una búsqueda puntual del puma.
Además, Perito Moreno permite combinar la actividad con otros destinos cercanos como Cueva de las Manos, Los Antiguos, Lago Posadas y la Ruta Escénica 41, ampliando el potencial de estadía de quienes llegan hasta el noroeste santacruceño.
Una actividad que puede realizarse todo el año
Los prestadores que trabajan actualmente en la zona ofrecen excursiones de avistaje durante los 365 días del año, aunque la temporada alta se concentra entre octubre y marzo.
El invierno, sin embargo, ofrece una experiencia particular.
Con la estepa cubierta de nieve, las huellas se vuelven más fáciles de identificar y los guanacos descienden desde sectores altos hacia valles y cañadones en busca de alimento. Los pumas, a su vez, tienden a seguir esos desplazamientos.
Las expediciones pueden extenderse durante varios días y requieren vehículos preparados, comunicaciones satelitales, binoculares y equipamiento para desplazarse por ambientes remotos.
Turismo y conservación, el desafío
El crecimiento del interés turístico también plantea la necesidad de establecer límites claros.
La Dirección de Fauna de Santa Cruz recordó recientemente que ante encuentros con fauna silvestre se debe mantener distancia, evitar acercarse o perseguir a los animales y no utilizar drones para obtener imágenes.
El organismo provincial advierte que la presencia humana inadecuada puede modificar el comportamiento de los animales, provocar estrés y generar situaciones de riesgo.
Por eso, el desarrollo del avistaje especializado depende especialmente del trabajo de guías capacitados y de prácticas que permitan observar sin interferir.
Una oportunidad para Santa Cruz
Durante décadas, los grandes íconos turísticos de Santa Cruz estuvieron vinculados principalmente a los glaciares, la montaña, el trekking y sitios como El Calafate, El Chaltén o Cueva de las Manos.
El crecimiento del turismo de fauna abre otra posibilidad.
Parque Nacional Perito Moreno, por ejemplo, ya promociona oficialmente sus paisajes como un entorno especialmente adecuado para la fotografía y la observación de animales, donde pueden encontrarse especies como el huemul, el cóndor y el puma.
Más al sur, incluso el Parque Nacional Monte León incorpora al puma dentro de la diversidad de fauna que habita la estepa costera santacruceña.
Pero es el corredor del noroeste provincial el que hoy comienza a especializarse de manera concreta en la búsqueda y observación del gran felino.
Entre ciencia, conservación y aventura, Santa Cruz empieza así a sumar al puma como protagonista de una nueva forma de conocer la Patagonia: buscar durante horas en la inmensidad de la estepa hasta que, finalmente, algo se mueve entre las piedras.
Fuentes consultadas
La Nación; Secretaría de Estado de Turismo de Santa Cruz; Parque Patagonia Argentina; Fundación Rewilding Argentina; Consejo Agrario Provincial de Santa Cruz y Safari Patagonia Argentina.

