Una versión renovada del clásico guiso de lentejas, con el toque único del cordero patagónico ahumado y la dulzura de la calabaza, ideal para los días fríos del sur. Calienta el cuerpo y el alma.
¿Por qué esta receta?
Porque combina tradición e identidad con una vuelta moderna. El cordero se usa en pequeña cantidad para aportar sabor (sin necesidad de gastar mucho), y la calabaza equilibra con textura cremosa y notas dulces. Es rendidor, nutritivo y visualmente impactante en el plato.
Ingredientes (4 porciones)
- 250 g de lentejas
- 150 g de cordero ahumado desmenuzado (o panceta/costillita ahumada si no se consigue)
- 1 taza de calabaza en cubos
- 1 cebolla morada picada
- 1 zanahoria rallada
- 1 diente de ajo
- 1 cdita de pimentón ahumado
- 1 cdita de comino
- 1 hoja de laurel
- 1 cda de extracto de tomate
- Sal y pimienta
- Caldo o agua caliente (lo que absorban las lentejas)
- Un toque de verdeo o cilantro fresco para decorar
- Un chorrito de aceite de oliva patagónico al final (opcional, pero suma mucho)
Preparación
- En una olla profunda, sofreí la cebolla con un poco de aceite. Agregá el ajo y la zanahoria, rehogá unos minutos.
- Sumá el cordero ahumado, dejalo que largue su aroma. Incorporá el pimentón, comino, laurel y el extracto de tomate. Mezclá bien.
- Agregá las lentejas previamente lavadas y cubrí con caldo caliente.
- A los 10 minutos de hervor, incorporá la calabaza en cubos.
- Cociná a fuego medio-bajo con tapa entreabierta hasta que las lentejas estén tiernas (30-40 minutos). Revolvé de vez en cuando para que no se pegue.
- Ajustá sal y pimienta, y serví bien caliente con verdeo picado y, si querés, un toque de oliva.
Ideal para…
Una cena de invierno, un almuerzo de domingo o una vianda calentita para llevar al trabajo. Acompañalo con pan casero o focaccia.