Este martes 22 de julio, el mundo del rock perdió a una de sus leyendas más emblemáticas: Ozzy Osbourne falleció a los 76 años, rodeado de su familia. Ícono absoluto del heavy metal, su legado trasciende generaciones y géneros. La noticia fue confirmada por su entorno más cercano a través de un comunicado oficial que pidió respeto e intimidad en este momento tan doloroso.
Una leyenda que definió el heavy metal
Nacido en Birmingham en 1948, Ozzy fue la voz inconfundible de Black Sabbath, banda fundadora del metal, y luego construyó una carrera solista explosiva con himnos como Crazy Train, Mr. Crowley y No More Tears. Su figura oscura, teatral y provocadora marcó a fuego la historia del rock.

Enfermedades, fuerza y despedida
Desde 2020 luchaba contra el Parkinson, además de enfrentar complicaciones en su espalda, enfisema pulmonar y múltiples cirugías. Pese a todo, nunca dejó de estar cerca de sus fans. Su despedida oficial fue el pasado 5 de julio en el concierto “Back to the Beginning” en Birmingham, su ciudad natal, donde compartió escenario con los miembros originales de Sabbath y artistas como Metallica y Guns N’ Roses. Fue su homenaje final. Su última ovación.
Ozzy más allá del escenario
Más allá de su música, Osbourne también se metió en los hogares con el reality “The Osbournes”, que rompió moldes y lo mostró como un personaje entrañable, caótico y humano. Un ícono pop que trascendió géneros y formatos.
Un adiós que duele
«Se fue con más amor del que cualquiera podría imaginar», dijeron desde su entorno. Ozzy no fue solo un músico: fue un símbolo. Un rebelde, un padre del metal, un sobreviviente. Su influencia marcó no solo el sonido de una época, sino la estética y actitud de toda una cultura.
Desde VISTE despedimos con respeto y admiración a una leyenda que lo dio todo por la música. Que su locura, su oscuridad y su amor por el rock vivan para siempre.

