Después de más de un mes de permanecer cerrada, la Plaza San Martín de Río Gallegos volvió a abrir sus puertas a la comunidad. Este miércoles, las vallas que impedían el acceso fueron retiradas, permitiendo nuevamente el disfrute de este tradicional espacio público.
El cierre preventivo de la plaza fue dispuesto a principios de enero por el Juzgado de Instrucción Nº 3, luego de que un niño de 10 años, Theo Olaguibe, sufriera una descarga eléctrica al tocar un poste de luz. Tras el incidente, se llevaron a cabo peritajes por parte de la Superintendencia de Bomberos de la provincia de Santa Cruz, que revelaron la existencia de tres postes energizados, uno de ellos con un voltaje de 220 vatios.
A raíz de estos hallazgos, la plaza fue clausurada el 6 de enero y se establecieron medidas de seguridad para evitar nuevos accidentes. Durante este tiempo, personal de la Guardia Urbana custodió el área para impedir el ingreso de vecinos mientras se realizaban las reparaciones necesarias.
El caso de Theo generó preocupación sobre la seguridad en los espacios públicos de la ciudad, especialmente en relación al mantenimiento de las instalaciones eléctricas. Como respuesta, el Municipio de Río Gallegos contrató a una empresa para relevar y acondicionar no solo la Plaza San Martín, sino también otros espacios recreativos, como la nueva plaza de agua inaugurada este verano en la costanera.

A pesar de que no hubo un anuncio oficial por parte del Municipio, la apertura de la plaza era inminente, dado que la autorización judicial ya había sido emitida. Finalmente, este miércoles, los vecinos pudieron reencontrarse con este emblemático punto de la ciudad, compartiendo mates y paseos en familia.
La reapertura de la Plaza San Martín marca el cierre de un capítulo preocupante, pero también deja en evidencia la necesidad de un mantenimiento constante y riguroso de los espacios públicos para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.

