La Patagonia volvió a quedar en el centro de la escena internacional. Tres deportistas de montaña llevaron a cabo el primer salto BASE documentado desde la cima del Fitz Roy, dejando no solo una hazaña deportiva, sino también un registro visual pocas veces visto del macizo más icónico de la región.
Los protagonistas fueron Konstantin Jäämurd, Boris Egorov y Vladimir Murzaev, quienes tras alcanzar la cumbre del Fitz Roy decidieron descender en vuelo controlado, registrando toda la experiencia con cámaras de alta definición instaladas en sus cascos y equipos.
Pero más allá del vértigo del salto, lo que llamó la atención fue la calidad y la perspectiva de las imágenes obtenidas.
El Fitz Roy como casi nunca se lo vio
Acostumbrados a ver el perfil del Fitz Roy desde senderos, miradores o postales clásicas de El Chaltén, el video ofrece un ángulo completamente distinto: la montaña vista desde arriba, desde el vacío, desde el momento exacto en que el cuerpo se desprende de la roca.
Durante el descenso se aprecian con claridad las agujas de granito, las sombras proyectadas sobre los glaciares y la inmensidad del Campo de Hielo Sur extendiéndose hacia el horizonte. Son imágenes que combinan vértigo y contemplación, donde el paisaje patagónico se revela en toda su dimensión.
Registrar ese tipo de planos no es algo habitual. Las condiciones climáticas del Fitz Roy —viento constante, temperaturas bajas y cambios repentinos— hacen que incluso producciones cinematográficas complejas tengan dificultades para obtener material estable y nítido.
En este caso, la tecnología jugó un papel clave.
La tecnología que permitió captar el momento
Los deportistas utilizaron cámaras de acción de última generación, con resolución 4K y sistemas avanzados de estabilización digital que compensan vibraciones y movimientos bruscos durante la caída.
Este tipo de equipamiento permite capturar imágenes fluidas incluso en situaciones de alta velocidad y turbulencia, algo que hace apenas una década era prácticamente imposible en vuelos BASE.
Además, los trajes wingsuit actuales permiten planeos más largos y controlados, generando trayectorias más estables que favorecen la calidad del registro audiovisual. El resultado es un material que no solo documenta una hazaña extrema, sino que también ofrece una mirada aérea inédita del macizo.
Un escenario único en el mundo
El Fitz Roy, ubicado dentro del Parque Nacional Los Glaciares, es considerado uno de los picos más técnicos y exigentes del planeta para el alpinismo. Su combinación de granito vertical y clima impredecible lo convierten en un símbolo de la Patagonia.
Que desde esa cumbre se haya realizado un salto BASE ya es un hecho histórico en sí mismo. Pero que además haya quedado registrado con semejante nivel de detalle visual transforma la experiencia en un documento impactante.
Más allá del debate que este tipo de prácticas pueda generar, el video deja algo claro: la belleza del paisaje patagónico, vista desde un ángulo que muy pocos alcanzan, es simplemente sobrecogedora.
Una vez más, el Fitz Roy demuestra por qué sigue siendo uno de los grandes escenarios naturales del mundo.

