Este 25 de agosto se cumplen 82 años del nacimiento de Hugo Jorge Giménez Agüero, uno de los grandes referentes del folklore patagónico y una figura profundamente ligada a la identidad cultural de Santa Cruz.
Nacido en Balcarce, provincia de Buenos Aires, en 1944, su historia con la Patagonia comenzó en 1964, cuando fue destinado a Río Gallegos para cumplir con el servicio militar. Lo que inicialmente parecía una circunstancia más de su vida terminó marcando para siempre su camino personal y artístico.
Giménez Agüero encontró en Santa Cruz mucho más que un lugar de residencia. Encontró una identidad. Él mismo sostenía que en la Patagonia había vuelto a nacer y se consideraba, en cierto modo, hijo de esta tierra.
“Ahí me quedé para siempre. Ahí nací de nuevo, crecí como persona, como hombre”.
Su vínculo con la región se profundizó durante sus primeros años en Río Gallegos. En 1965 comenzó a trabajar como locutor en LU12 Radio Río Gallegos y posteriormente en LU14 Radio Provincia de Santa Cruz. Al mismo tiempo, comenzó a desarrollar una producción musical profundamente atravesada por los paisajes, las historias y las culturas de la Patagonia.
Una voz para el sur
Con el paso de los años, Giménez Agüero se convirtió en uno de los principales exponentes del folklore patagónico. Su obra incorporó ritmos como la chorrillera, la milonga andina, el kaani y el malambo sureño, y también se nutrió de la cultura y la lengua tehuelche.
Canciones como “Malambo blanco”, “El tehuelche saco largo” y “Aoniken Chalten” forman parte de un repertorio que buscó contar la Patagonia desde adentro, poniendo en primer plano sus paisajes, sus habitantes y su memoria.
En 1979 editó su primer disco, Desde la Patagonia Austral, y a lo largo de su trayectoria publicó más de veinte trabajos discográficos. Su música también fue interpretada por reconocidos artistas del folklore argentino y por músicos de otros géneros.
Su carrera tuvo además un momento de consagración en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde en 1982 recibió el reconocimiento como Consagración, además del premio a la autenticidad por su aporte a la cultura nacional. Desde entonces participó del festival de manera ininterrumpida hasta 2006.
Una trayectoria reconocida
Su aporte cultural trascendió los escenarios. Fue reconocido como Embajador Cultural de Santa Cruz por la Legislatura provincial y posteriormente como Embajador Cultural de la Patagonia.
También recibió numerosos premios y distinciones a lo largo de su carrera, entre ellos el Ñandú de Oro, el Cóndor de Plata y el Cóndor de Oro, además de reconocimientos otorgados por distintas localidades patagónicas.
En 2004 fue nombrado miembro invitado del CAMUNESCO, Consejo Mundial de la Música perteneciente a la UNESCO.
Una identidad que permanece
Hugo Giménez Agüero murió el 27 de septiembre de 2011, a los 67 años, en un accidente automovilístico ocurrido cerca de Bahía Blanca.
Sus restos fueron trasladados a Río Gallegos, la ciudad que había elegido como propia, donde recibió el último adiós de la comunidad y fue posteriormente sepultado.
A más de una década de su muerte, su obra continúa formando parte de la memoria cultural de Santa Cruz. Sus canciones siguen hablando de estepas, mesetas, viento, coirón, pueblos y personajes de una Patagonia que convirtió en materia prima de su arte.
Porque para Giménez Agüero la Patagonia no fue solamente el escenario de sus canciones. Fue su identidad, su lugar en el mundo y la raíz de una obra que todavía sigue sonando.

