En el marco de la apertura del mercado aerocomercial, el Gobierno ha autorizado a la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) a evaluar la seguridad del sistema aerocomercial en Argentina, que podría caer al «descenso». La FAA, que no pudo realizar inspecciones durante la gestión de Alberto Fernández, ha identificado irregularidades en áreas como aeronavegabilidad, operaciones y otorgamiento de licencias. Si no se resuelven estas falencias a corto plazo, la FAA podría reducir a Argentina de categoría 1 a 2 en seguridad operacional, lo que bloquearía la posibilidad de aumentar vuelos hacia EE. UU. y afectaría a las flotas de aerolíneas locales.
La Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC) anunció que la FAA comenzará su auditoría esta semana como parte del Programa de Evaluación de la Seguridad de la Aviación Internacional (IASA). Esta visita tiene como objetivo determinar si Argentina debe mantener su estatus de categoría 1 en materia de seguridad.
Complicaciones para vuelos a Estados Unidos
Según un comunicado de ANAC, Argentina posee este estatus desde 2005, pero está en riesgo de descender a la categoría 2 debido a la mala gestión de administraciones anteriores. Hace menos de dos años, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) auditó a ANAC y encontró un cumplimiento de solo 60.47%, muy por debajo del promedio regional. Las áreas con peores resultados fueron «organización de la aviación civil» y «operaciones», con incumplimientos en el control y seguimiento de las aeronaves.
La FAA también solicitó una inspección que no fue aceptada por la gestión anterior, llevándose a cabo recién en abril de este año, donde se identificaron 82 hallazgos que deben corregirse, principalmente relacionados con aeronavegabilidad y licencias.
Impacto de la pérdida de categoría en vuelos a EE. UU.
La pérdida de la categoría 1 afectaría los servicios directos entre Argentina y EE. UU., impidiendo sumar nuevas frecuencias y limitar los acuerdos de códigos compartidos con aerolíneas estadounidenses. Además, las autoridades estadounidenses podrían aumentar los controles sobre las compañías argentinas y regular los tipos de aeronaves que pueden volar hacia Norteamérica.
La ANAC reconoció en su comunicado que, a pesar de los esfuerzos contrarreloj del actual gobierno para revertir esta situación, podría haber una pérdida de categoría en el sistema aeronáutico nacional. «Las consecuencias de la mala administración en gestiones anteriores afectarían la reputación internacional de la aviación civil argentina, a pesar de las políticas de apertura aerocomercial que se están implementando con éxito para fomentar el desarrollo del sector aéreo», concluyó el organismo.

