El trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense permitió otra identificación 50 años después

Actualidad

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró identificar los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, un joven de 22 años que había sido secuestrado en Córdoba el 5 de mayo de 1976 y permanecía desaparecido desde entonces.

Cincuenta años después, el trabajo científico permitió ponerle nombre a los restos recuperados durante las excavaciones realizadas en terrenos vinculados al ex centro clandestino de detención La Perla.

La identificación fue posible en el Laboratorio de Genética Forense del EAAF, mediante el cruce de los restos óseos encontrados, muestras aportadas por familiares y perfiles disponibles en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Alejandro tenía 22 años

Al momento de su secuestro, Alejandro estudiaba Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba, trabajaba en la automotriz IKA-Renault y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

También era padre de una niña pequeña.

Según la información difundida sobre el caso, fue secuestrado junto a su pareja el 5 de mayo de 1976, en una vivienda del barrio Alto Alberdi de la ciudad de Córdoba. Ella estaba embarazada de aproximadamente dos meses y medio.

Desde aquel día, Alejandro permanecía desaparecido.

Durante cinco décadas, su familia no tuvo una respuesta definitiva sobre su destino. La identificación realizada ahora por el EAAF permite finalmente establecer que sus restos se encontraban entre los recuperados en el marco de las excavaciones.

Una búsqueda que continúa 50 años después

Los trabajos que permitieron encontrarlo forman parte de una investigación mucho más amplia en la zona de la Guarnición Militar de La Calera.

Para determinar los sectores donde realizar las excavaciones, los investigadores cruzaron testimonios judiciales, estudios geológicos y documentación histórica. Una fotografía aérea de 1979 permitió detectar alteraciones en el terreno compatibles con posibles enterramientos clandestinos.

Los restos encontrados aparecieron dispersos y mezclados, una disposición que, según explicó el EAAF, resulta compatible con la hipótesis de enterramientos clandestinos y posteriores maniobras de remoción destinadas a borrar evidencias.

Las excavaciones continuarán durante 2026.

Ya son 30 las personas identificadas

Con la confirmación de la identidad de Alejandro, ya son 30 las personas desaparecidas que pudieron ser identificadas a partir de los trabajos desarrollados en esta zona.

La Perla funcionó entre 1976 y 1978 como centro clandestino de detención, tortura y exterminio y se estima que por allí pasaron más de 2.500 personas detenidas-desaparecidas.

La identificación de Alejandro es, al mismo tiempo, un nuevo resultado del trabajo científico que el EAAF sostiene desde hace décadas y el final de una búsqueda que para su familia se extendió durante medio siglo.

Después de 50 años, los restos recuperados pudieron volver a tener un nombre: Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau, 22 años.