El pádel vuelve a romperla: del furor noventoso a la nueva ola

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Hace 30 años, el sonido de las paletas golpeando la pelota contra el vidrio era parte del paisaje argentino. Canchas llenas, torneos en cada club y amigos que se juntaban a jugar “un pádel” como quien iba a tomar un café. Hoy, ese eco vuelve a escucharse: el deporte ícono de los 90 está viviendo un regreso con fuerza.

Del boom al bajón

Nacido en México en 1969 y popularizado en España durante los 70, el pádel explotó en la Argentina en los 80 y alcanzó su cima en los 90: más de 4,5 millones de jugadores y 35 000 canchas en todo el país. Pero como muchas modas, el boom se apagó. Durante años quedó en un segundo plano, resistiendo en algunos clubes y barrios.

La tercera ola

Hoy, el pádel vive un renacimiento que promete superar su época dorada. Hay pistas nuevas en gimnasios, countries y hasta en terrazas; las marcas deportivas apuestan por equipamiento exclusivo y cada vez más torneos aparecen en el calendario. En el mundo ya hay más de 25 millones de jugadores en 90 países y la tendencia no para.

¿Por qué vuelve?

  • Es social: se juega en pareja, es fácil de aprender y divertido desde el primer partido.
  • Es negocio: dos canchas entran en el espacio de una de tenis, y siempre están ocupadas.
  • Es moda: la estética retro noventosa, combinada con paletas y pelotas de última tecnología, engancha a varias generaciones.

Nostalgia y futuro

En las canchas se mezclan quienes lo vivieron en su auge y vuelven “por la vieja época” con chicos que lo descubren como novedad. El pádel logró algo raro: unir a los que lo jugaban con pantalón corto y vincha en los 90 con una generación que lo conoce desde TikTok.

Hoy, el vidrio vuelve a vibrar. Y si algo nos enseñó su historia, es que este deporte, igual que la buena música de los 90, siempre encuentra la forma de volver.