El nuevo incremento de combustibles suma presión en Santa Cruz: quince meses de caída en las ventas

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Desde el 1° de abril comenzó a regir en todo el país un nuevo aumento en los precios de la nafta y el gasoil, que no supera el 1,75% mensual promedio, en línea con el ajuste de marzo. El principal objetivo de las petroleras, encabezadas por YPF, es compensar la devaluación del peso y un posible incremento del impuesto a los combustibles líquidos, postergado desde mayo del año pasado.

Cómo afecta a Santa Cruz
A nivel provincial, este incremento llega en un contexto complejo. Según datos del último informe de la Secretaría de Energía de la Nación, la venta de combustibles en Santa Cruz también se vio afectada por la tendencia nacional de caídas consecutivas —ya son quince meses de contracción interanual—, lo que golpea tanto a la actividad comercial como al transporte en la región.

Si bien en el detalle por provincias se registraron algunas jurisdicciones con incrementos interanuales en la venta de combustibles (Formosa, Chubut, Neuquén, Tierra del Fuego, Chaco y San Juan), la mayoría —incluida Santa Cruz— mantuvo una tendencia negativa, reflejando una desaceleración en el consumo.

El acumulado en un año
El impacto acumulado durante el último año se ve potenciado por los constantes ajustes. Desde la asunción del actual Gobierno, la nafta en la Ciudad de Buenos Aires —tomada como referencia— pasó de $311 en noviembre de 2023 a $1.173 en marzo de 2025, lo que representa un incremento nominal de 277,5%. Si bien las dinámicas de precios y consumo no son idénticas en Santa Cruz, el ajuste mensual y la presión inflacionaria generan un escenario parecido, con aumentos continuos que terminan repercutiendo en el bolsillo de los santacruceños.

Por qué suben los combustibles

  • El Gobierno oficializó un ligero incremento del impuesto a los combustibles líquidos, que llevaba meses diferido.
  • Los aumentos mensuales siguen el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial (crawling peg).
  • El contexto internacional del petróleo mostraba volatilidad en marzo, pero la suba responde principalmente a factores internos (devaluación y actualización impositiva).

Perspectivas para la provincia
Con la economía provincial aún recuperándose y una inflación que continúa en niveles elevados, el nuevo aumento de la nafta y el gasoil podría profundizar la caída de la demanda, especialmente si el poder adquisitivo se mantiene estable o en retroceso. La proyección de algunos analistas indica que los precios se seguirán ajustando en base a la evolución del dólar oficial y las eventuales actualizaciones impositivas que, de posponerse, igualmente terminarán por trasladarse en algún momento a los surtidores.

En Santa Cruz, la actividad de sectores clave —como transporte, comercio y turismo— se resiente cuando los costos de movilidad se elevan. A su vez, la menor venta de combustibles genera preocupación en las estaciones de servicio y en la cadena de valor local, que ya acumula más de un año de descenso continuo.