Acuerdo Mercosur-UE: Argentina exportó casi US$ 2.500 millones en sus primeros tres meses

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El tratado comenzó a aplicarse provisionalmente el 1° de mayo, después de más de 25 años de negociaciones y una fuerte resistencia de sectores agropecuarios europeos. Argentina ya ocupó buena parte de los nuevos cupos para miel, etanol y arroz, mientras crecieron las ventas de carne y otros productos al mercado europeo.

Después de más de 25 años de negociaciones, idas y vueltas políticas y fuertes resistencias dentro de Europa, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea comenzó a mostrar sus primeros números para Argentina.

Entre mayo y julio, los primeros tres meses de aplicación provisional del tratado, las exportaciones argentinas hacia la Unión Europea alcanzaron los US$ 2.476 millones, un crecimiento interanual del 13,1% y el mejor registro trimestral desde 2022.

El dato adquiere otra dimensión al observar qué comenzó a vender Argentina bajo las nuevas condiciones: el país ya utilizó alrededor del 70% del cupo de miel, más de la mitad del correspondiente al etanol y más de un tercio del arroz, además de registrar ventas de carne bovina fresca y congelada.

El acuerdo también establece mejores condiciones de acceso para bienes industriales y una amplia proporción de los productos agrícolas.

Un acuerdo que tardó más de 25 años

La historia del tratado comenzó mucho antes de los actuales gobiernos.

Las negociaciones formales entre ambos bloques se iniciaron alrededor del año 2000 y atravesaron distintas etapas, períodos de estancamiento y sucesivos intentos por alcanzar un consenso.

En 2019 se alcanzó un entendimiento político que parecía encaminar definitivamente el acuerdo, pero las negociaciones continuaron por diferencias relacionadas, entre otras cuestiones, con las exigencias ambientales y las condiciones para el comercio agrícola.

El proceso volvió a tomar impulso a partir de 2023 y finalmente, el 6 de diciembre de 2024, los cuatro países fundadores del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— y la Comisión Europea anunciaron en Montevideo la conclusión de las negociaciones.

El acuerdo fue impulsado en esa etapa por los gobiernos del Mercosur y por la Comisión Europea encabezada por Ursula von der Leyen. Brasil, bajo la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, tuvo un papel especialmente activo en el tramo final, mientras Argentina acompañó el cierre durante el gobierno de Javier Milei.

Finalmente, los países de la Unión Europea dieron luz verde a la firma en enero de 2026 y el acuerdo fue firmado el 17 de enero en Paraguay. Su capítulo comercial comenzó a aplicarse provisionalmente el 1° de mayo de 2026.

¿Por qué generó tanta resistencia en Europa?

El acuerdo nunca tuvo un camino sencillo dentro de la Unión Europea.

Uno de los principales focos de resistencia estuvo en el sector agropecuario europeo, que durante años manifestó su preocupación por la posibilidad de competir con productos sudamericanos a precios más bajos.

Productores europeos cuestionaron especialmente el ingreso de carne bovina, aves, azúcar y otros productos agrícolas provenientes del Mercosur, argumentando diferencias en costos de producción y exigencias regulatorias. También hubo cuestionamientos vinculados con el impacto ambiental y la deforestación.

Francia fue uno de los principales opositores políticos al tratado, mientras que Alemania y España estuvieron entre los países que impulsaron su concreción. Las resistencias obligaron a incorporar mecanismos específicos para proteger al sector agrícola europeo ante eventuales alteraciones del mercado.

La controversia llegó incluso a las calles, con movilizaciones de agricultores europeos contra el acuerdo.

El argumento de quienes lo respaldaron fue exactamente el contrario: la apertura de un mercado de más de 700 millones de personas permitiría ampliar el comercio entre ambos bloques y reducir progresivamente más del 90% de los aranceles.

Argentina comenzó a ocupar los nuevos cupos

Los primeros meses muestran que algunos sectores argentinos aprovecharon rápidamente las nuevas condiciones.

Además del avance sobre los cupos de miel, etanol y arroz, las exportaciones incluyen carne bovina fresca y congelada, productos agrícolas y bienes industriales.

El acumulado anual también muestra una mejora.

Entre enero y julio de 2026, Argentina exportó hacia la Unión Europea por US$ 5.191 millones, frente a los US$ 4.365 millones registrados durante el mismo período de 2025: un crecimiento del 19% interanual.

El monto se ubicó además 12,5% por encima del promedio de la última década y constituye el tercer registro más alto de los últimos 14 años.

Sin embargo, hay una aclaración importante: no todo ese crecimiento puede atribuirse al acuerdo, ya que el tratado recién comenzó a aplicarse en mayo y existen otras variables que intervienen en la evolución del comercio exterior.

Una oportunidad que también implica competencia

El acuerdo tiene además una segunda cara para Argentina.

Mientras los exportadores nacionales obtienen mejores condiciones para ingresar al mercado europeo, los productos europeos también acceden progresivamente con menores aranceles al Mercosur.

Desde mayo comenzaron las primeras reducciones arancelarias para productos europeos y el esquema contempla una desgravación progresiva para diferentes sectores.

Por eso, mientras sectores agroexportadores argentinos encuentran nuevas oportunidades, determinadas ramas industriales deberán afrontar una mayor competencia europea dentro del mercado regional.

Los primeros tres meses dejan, por ahora, un dato concreto: Argentina aumentó sus exportaciones hacia uno de los mercados más grandes del mundo y comenzó rápidamente a utilizar varios de los cupos que durante décadas estuvieron en el centro de la negociación.

El verdadero impacto del acuerdo, tanto para los sectores beneficiados como para aquellos que deberán enfrentar una mayor competencia, recién comenzará a verse con el paso del tiempo.