La Cueva de las Manos: evidencia de los primeros habitantes de América en Argentina

Actualidad Cultura

La historia de los primeros humanos en América tiene en Argentina uno de sus vestigios más impresionantes: la Cueva de las Manos. Ubicada en el cañadón del río Pinturas, en la provincia de Santa Cruz, este sitio arqueológico declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1999 contiene algunas de las manifestaciones de arte rupestre más antiguas del continente, con más de 9.000 años de antigüedad.

Las icónicas siluetas de manos en negativo, realizadas con pigmentos naturales y una técnica de impresión por soplado, son solo una parte del legado visual que dejaron los antiguos pobladores de la región. En las paredes de la cueva también se pueden ver escenas de caza con figuras de guanacos, ñandúes y felinos, además de patrones geométricos y símbolos cuyo significado sigue siendo materia de estudio para los arqueólogos.

Una ventana al pasado de los primeros habitantes de América

Se estima que las pinturas fueron realizadas entre los años 13.000 y 9.500 a.C., cuando grupos de cazadores-recolectores habitaron la región. Según los expertos, estos pobladores primitivos utilizaban técnicas de pintura con minerales molidos y aglutinados con grasa animal o agua, lo que permitió que las imágenes se preservaran a lo largo de los milenios.

Además de su valor artístico, la Cueva de las Manos es un testimonio clave de la presencia temprana de humanos en América. Investigaciones arqueológicas han demostrado que esta región estuvo ocupada de manera continua durante miles de años, con evidencia de herramientas de piedra, restos de fauna consumida y otros elementos que revelan el estilo de vida de estos antiguos habitantes.

Un paisaje de valor arqueológico y geológico

El cañadón del río Pinturas no solo alberga la Cueva de las Manos, sino que también es una región de enorme riqueza arqueológica y paleontológica. En sus valles y mesetas, los investigadores han encontrado fósiles que evidencian la existencia de un antiguo mar que cubría la zona hace millones de años, mucho antes de la llegada del ser humano.

Por su importancia histórica y natural, la localidad de Perito Moreno, cercana a la cueva, ha sido declarada la «Capital Arqueológica» de la provincia de Santa Cruz. Su reconocimiento resalta el valor de la región no solo como un sitio clave para comprender los orígenes del poblamiento en América, sino también como un área de gran interés para la geología y la paleontología.

Hoy en día, la Cueva de las Manos es un destino imperdible para quienes desean sumergirse en la historia prehistórica de Argentina. Sus pinturas siguen fascinando a científicos y visitantes, ofreciendo una conexión directa con las primeras sociedades humanas que habitaron el extremo sur del continente.