La espera terminó. Después de años de ausencia, Serú Girán volvió a los escenarios y lo hizo con una presentación que quedará grabada en la memoria de miles de fanáticos. David Lebón y Pedro Aznar encabezaron este viernes la primera de las cinco funciones agotadas en el Movistar Arena de Buenos Aires, en una noche donde la emoción estuvo presente desde el primer minuto.
Más que un recital, el reencuentro se convirtió en una celebración de la historia del rock nacional. Con el legado de Charly García y el recordado Oscar Moro presente en cada canción, el espectáculo repasó algunas de las obras más emblemáticas de una de las bandas más influyentes de la música argentina.
Antes del inicio, el estadio recibió a numerosas figuras del ambiente artístico que no quisieron perderse el regreso. Entre los asistentes estuvieron Lali Espósito, Pedro Rosemblat, Sandra Mihanovich, Lalo Mir, Kevin Johansen, Nahuel Pennisi, Gastón Pauls, Mariano Cohn y Gastón Duprat, entre otros.
A las 21:10, las luces se apagaron y el público estalló. Lebón apareció desde un extremo del escenario y Aznar desde el otro. El abrazo entre ambos fue el primer gran momento de la noche. Luego, David resumió la emoción colectiva con una frase sencilla pero contundente: «Bueno, llegamos».
La respuesta fue inmediata: una ovación interminable de un Movistar Arena colmado por varias generaciones de seguidores.
El concierto comenzó con una versión íntima de «Parado en el medio de la vida», interpretada únicamente por Lebón y Aznar. Minutos después llegaron clásicos como «La Grasa de las Capitales» y «Frecuencia Modulada», acompañados por la banda que los respaldó durante toda la velada.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Lebón agradeció a sus compañeros y al público por el acompañamiento.
«Quiero agradecer a Pedro, él fue el que juntó a esta gente atrás mío. Trabajaron como locos desde el primer día. Yo necesito decirles a todos ustedes que han pasado muchas cosas desde que nací, y nunca me imaginé que a los 73 años iba a llenar estadios», expresó visiblemente conmovido.
Las palabras encontraron una respuesta inmediata en los aplausos y el cariño de los asistentes, que acompañaron cada canción como si el tiempo no hubiera pasado.
Con cuatro funciones más por delante y entradas agotadas, el regreso de Serú Girán ya se perfila como uno de los acontecimientos musicales más importantes del año. Una noche donde la nostalgia, el talento y la historia del rock argentino volvieron a encontrarse sobre un escenario.


