Dámaris convirtió una tarea que realiza desde chica en un servicio que ya genera consultas y se volvió viral en redes. Trabaja a domicilio y también recibe familias en su casa, con una propuesta basada en paciencia, discreción y peine fino.
Lo que para muchas familias puede convertirse en una verdadera batalla durante la época escolar, para Dámaris terminó transformándose en un emprendimiento.
La joven mamá de Cipolletti, Río Negro, comenzó a ofrecer un particular servicio: sacar piojos y liendres a domicilio o recibir a sus clientes en su propia casa.
La idea surgió en medio de una necesidad concreta. Dámaris tiene un bebé de cuatro meses y un hijo de tres años y medio y, mientras busca generar ingresos, necesitaba una actividad que pudiera compatibilizar con la crianza.
Así decidió convertir en servicio algo que conoce desde hace muchos años.
Una habilidad que aprendió de chica
La historia detrás del emprendimiento tiene un componente familiar.
Dámaris tenía el pelo largo durante su infancia y se contagiaba de piojos con frecuencia. Su papá era quien se encargaba de sacárselos, hasta que falleció en un accidente laboral cuando ella tenía ocho años.
Tiempo después, una tía se sentó con ella, le quitó los piojos y le enseñó a hacerlo sola. Desde entonces, Dámaris comenzó a ocuparse de su propio cabello y, con el tiempo, también ayudó a su hermano, a chicos que cuidaba como niñera y a los hijos de amigas.
Una tarea cotidiana que, años después, terminó convirtiéndose en una posibilidad laboral.
“Pensé que se iban a reír”
La decisión de publicar el servicio en redes tampoco fue inmediata.
Dámaris contó que durante aproximadamente una semana dudó antes de hacer la publicación porque pensaba que podía generar burlas.
La respuesta, sin embargo, fue muy diferente.
Recibió felicitaciones, consultas y hasta sugerencias para promocionar el servicio en jardines y escuelas. También aparecieron algunos comentarios críticos, pero la emprendedora decidió poner el foco en otra cuestión: no todas las familias atraviesan la crianza de la misma manera ni cuentan con el mismo tiempo o redes de apoyo.
Para algunas personas, sacar piojos puede resultar desagradable; para otras, simplemente se suma a jornadas laborales extensas, cansancio o situaciones familiares complejas.
¿Cómo funciona el servicio?
El procedimiento consiste en realizar una revisión minuciosa del cabello utilizando peine fino, retirando los piojos y la mayor cantidad posible de liendres.
Dámaris define su forma de trabajar con tres palabras: “paciencia, respeto y discreción”.
También aclara algo importante: la extracción elimina los parásitos presentes en ese momento, pero no evita que vuelva a producirse un contagio.
Por eso recomienda realizar un nuevo control entre siete y diez días después de la primera visita.
¿Cuánto cuesta?
Actualmente, los valores que ofrece son:
- A domicilio: $20.000 para pelo corto y $25.000 para pelo largo.
- En su casa: $10.000 para pelo corto y $15.000 para pelo largo.
- Grupos de 2 a 4 personas: ofrece precios promocionales.
- Para distancias mayores, aplica un recargo por traslado.
El servicio se realiza en Cipolletti y zonas cercanas.
Un emprendimiento que nació de una necesidad
Lo que comenzó como una publicación que Dámaris hizo con cierta incertidumbre terminó despertando interés en la ciudad.
Mientras continúa con la crianza de sus dos hijos y busca una alternativa laboral flexible, encontró una manera de transformar una habilidad que aprendió en su propia infancia en un servicio para otras familias.
Y sí: hay emprendimientos de todo tipo. Este probablemente sea de los que nadie se esperaba encontrar en Facebook.

