La FESC advirtió por las pérdidas comerciales tras el apagón

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La Federación Económica de Santa Cruz sostuvo que la interrupción del suministro eléctrico provocó la paralización de comercios y actividades productivas en Río Gallegos, El Calafate, Río Turbio y 28 de Noviembre. Su presidente, Guillermo Polke, reclamó informes técnicos, sistemas de respaldo, compensaciones para los comercios afectados y la puesta en funcionamiento de la Central Térmica de Río Turbio.

La Federación Económica de Santa Cruz (FESC), encabezada por Guillermo Polke, expresó su preocupación por el corte generalizado de energía eléctrica registrado durante la madrugada de este martes y que afectó a distintas localidades de la zona sur provincial.

La interrupción se originó por una falla en la Estación Transformadora de 500 kV La Esperanza y alcanzó de manera simultánea a Río Gallegos, El Calafate, Río Turbio y 28 de Noviembre.

Desde la entidad señalaron que la falta de energía no representó únicamente una dificultad para los usuarios, sino que provocó la paralización de la actividad comercial y productiva.

Según detallaron, durante el corte dejaron de funcionar bombas de agua, servicios de internet, sistemas de comunicación y medios electrónicos de cobro. También se vio comprometida la cadena de frío, con riesgo de pérdida de productos perecederos.

“Cada hora de corte se traduce en ventas irrecuperables, mercadería descartada y costos fijos que el comerciante debe afrontar de todos modos”, sostuvo la Federación.

La FESC advirtió que el perjuicio recayó sobre pequeñas y medianas empresas que atraviesan una situación de fragilidad económica y que, en numerosos casos, operan al límite de su capacidad financiera.

Un sistema dependiente de un único punto

La organización empresaria afirmó que el episodio dejó expuesta una vulnerabilidad estructural del sistema eléctrico provincial, debido a que la zona sur de Santa Cruz depende de un único punto de abastecimiento.

La salida de servicio de la línea de La Esperanza dejó sin energía a las localidades vinculadas al sistema y evidenció, según la Federación, la falta de mecanismos de respaldo suficientes.

En Río Gallegos, la Reserva Fría de Río Chico no pudo funcionar a plena capacidad debido a la falta del volumen de gas necesario para abastecer la demanda total de la ciudad.

En la Cuenca Carbonífera, el suministro se sostuvo parcialmente mediante la usina de 21 megavatios de YCRT, mientras que El Calafate no contó con un sistema de respaldo local.

Cuestionamientos por las tarifas

La FESC también cuestionó los incrementos registrados en las tarifas eléctricas y la eliminación de subsidios, al considerar que las subas no estuvieron acompañadas por mejoras en la calidad del servicio.

“El consumidor, comercial y residencial, paga cada vez más y recibe un servicio cada vez menos confiable”, manifestó la entidad.

Además, atribuyó la situación a la falta de inversiones y mantenimiento en la infraestructura eléctrica durante los últimos años.

La Central Térmica de Río Turbio

La Federación consideró especialmente grave que el apagón se produjera mientras continúa inconclusa y fuera de servicio la Central Térmica de 240 megavatios de Río Turbio.

La entidad recordó que en la obra se invirtieron más de 1.600 millones de dólares y que su construcción permanece paralizada desde la rescisión del contrato con la empresa encargada de los trabajos.

También señaló que, de acuerdo con expresiones de las autoridades de YCRT, la puesta en funcionamiento de uno de los módulos de 120 megavatios permitiría cubrir la demanda eléctrica de Santa Cruz, estimada en aproximadamente 110 megavatios.

“Santa Cruz dispone, en su propio territorio, de la infraestructura capaz de resolver de manera definitiva este problema y, sin embargo, continúa expuesta a apagones generalizados”, indicó la FESC.

Reclamos al Gobierno provincial

Ante la situación, la Federación Económica solicitó que Servicios Públicos Sociedad del Estado y la empresa transportista emitan un informe técnico público sobre el origen de la falla, las tareas realizadas y los plazos de normalización.

También reclamó que el Gobierno provincial impulse ante Nación la finalización y puesta en marcha de la Central Térmica de Río Turbio.

Entre los pedidos se incluyó la garantía del abastecimiento de gas para que la Reserva Fría funcione a plena capacidad y la instalación de sistemas de respaldo en todas las localidades afectadas.

La entidad pidió además una revisión del esquema tarifario, de manera que exista una relación entre el monto abonado por los usuarios, la calidad del servicio y las inversiones realizadas.

Otro de los reclamos fue la creación de un régimen de compensación o bonificación para comercios que puedan acreditar pérdidas como consecuencia del corte, especialmente aquellos afectados por la interrupción de la cadena de frío.

Finalmente, solicitó la conformación de una mesa permanente entre el Estado provincial, las empresas prestatarias y las entidades representativas del sector privado, con protocolos de comunicación y aviso frente a futuras contingencias.

“Ante cada episodio siempre se ofrece una explicación; lo que no aparece es la solución definitiva. El sector comercial y pyme de la provincia no está en condiciones de seguir absorbiendo el costo de un problema que reconoce responsables y soluciones conocidas”, concluyeron desde la Federación Económica de Santa Cruz.