Fito Páez y “Novela”: un viaje lisérgico hacia la esperanza y el amor

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El rosarino presenta un disco conceptual que entrelaza brujería, circos itinerantes y tragedias de pueblo, en un proyecto concebido a fines de los 80 que hoy cobra vida con nuevos matices

Un proyecto de décadas
Fito Páez comenzó a gestar Novela en 1988, en paralelo a la grabación de Ey! y en plena efervescencia creativa tras el lanzamiento de Ciudad de pobres corazones. Aquella inquietud por “exorcizar fantasmas” derivó en un extenso proceso que lo llevó a alternar la composición de canciones y la escritura de un guion. Aunque por años el material circuló como un rumor o en formato de demos, el proyecto permaneció en constante movimiento hasta que, finalmente, el músico encontró el tiempo y los recursos para plasmarlo por completo.

Brujas, mundos paralelos y un circo que lo cambia todo
La historia de Novela se centra en una peculiar “academia de brujería” donde nada es lo que parece: no se ingieren alimentos, no hay camas, y habitan camellos con cabezas de teléfono y cíborgs medievales. Desde allí se impone el examen más peligroso: “la formación de un romance perfecto en parajes lejanos”. La trama se mezcla con la rutina de un pueblito argentino al que llega un circo —el mismo concepto que años después se transformaría en Circo Beat—, repleto de personajes extravagantes y desencadenante de una tragedia que cambiará al pueblo para siempre.

Creación y revisión con sabor a pasado
Aunque parte de las canciones datan de fines de los 80, casi dos tercios del repertorio de Novela fue compuesto en 2024, tras un proceso de revisión en el que Fito se reencontró con el joven creador que fue. Ese rescate, según cuenta, lo llevó a reconocer la osadía y libertad que lo caracterizaban en sus 20 años, y a la vez a reforzar la convicción de que este material debía salir a la luz sin perder su esencia original.

Un canto a la esperanza en tiempos convulsos
Más allá del carácter “lisérgico” y fantástico, Páez subraya que Novela está impregnado de un mensaje de amor y esperanza, por encima de la locura y la tragedia que atraviesan a sus personajes. “Hay que mantener la risa y la curiosidad como bandera de resistencia”, asegura Fito. Esa mirada optimista contrasta con la visión crítica que expresa hacia ciertos fenómenos de la cultura actual y la “falta de atrevimiento” que atribuye a muchos jóvenes. Para el rosarino, su propia obra —con influencias de Charly García, Spinetta y The Who, entre otros— es un refugio donde confluyen la libertad, la valentía y la tradición creativa argentina.

La dimensión cinematográfica
Fito no oculta su intención de llevar Novela al cine. Junto con Matías Gueilburt, planea codirigir una película que plasme el universo que habita en estas canciones: la academia de brujas, el circo itinerante, el pueblito remoto, la tragedia y los misterios del destino. El plan es hacerlo en 2026, “si el mundo no explota antes”, ironiza.

De la “Academia” al “Circo Beat”
Una de las particularidades más curiosas es la conexión directa con Circo Beat (1994). El circo imaginado en los 80 originalmente se llamaba “As de póker”, y terminó inspirando el álbum noventero. Hoy, “Circo Beat” vuelve a su origen narrativo dentro de Novela, cerrando un círculo creativo que atraviesa casi cuatro décadas de carrera.

El arte como refugio
Lejos de las discusiones sobre tendencias musicales o el frenetismo de las redes sociales, Fito apuesta por la obra extensa, profunda y conceptual. Se resiste a la inmediatez del sencillo de dos minutos y propone un disco con 22 canciones, un libreto que supera la hora de duración y el desafío de detener el tiempo: “Necesitás una hora y diez con el teléfono apagado para entrar en Novela”, dice, invitando a un viaje donde conviven la experimentación sonora, la reflexión sobre la vida y una historia tan fantástica como humana.