Era todo marketing: Tulipán inventó una “crisis del deseo” para lanzar un perfume

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La frase “Ya no sabemos qué hacer para que cojan” recorrió las redes sociales, generó memes, debates y hasta análisis sobre la vida sexual de las nuevas generaciones. Pero detrás del polémico comunicado de Tulipán había algo que pocos esperaban: una campaña publicitaria para presentar un perfume.

La histórica marca argentina de preservativos había instalado la idea de una supuesta “crisis del deseo”, sugiriendo que los jóvenes tenían cada vez menos encuentros sexuales. El mensaje despertó especulaciones sobre una posible caída en las ventas y la situación económica de la empresa.

Sin embargo, el misterio terminó cuando Felipe Kopelowic, CEO de Tulipán, explicó la estrategia durante una entrevista en el programa Palabras más, palabras menos, de LA CIELO 103.5, conducido por Albino Aguirre y Nuria González Rouco.

Una provocación cuidadosamente planificada

“La idea era hacer una previa provocadora. En la previa no se entendía bien qué estaba pasando y la gente especulaba con cualquier cosa hasta que vieron que la propuesta de Tulipán es un perfume”, reconoció Kopelowic durante la entrevista.

La campaña había comenzado con un comunicado que imitaba el tono solemne de una declaración empresarial, pero utilizaba un lenguaje completamente alejado de lo habitual en las comunicaciones corporativas.

Tulipán repasaba sus casi cuatro décadas de trayectoria, sus productos y las distintas innovaciones vinculadas al bienestar sexual, para terminar señalando que existía algo que ninguna empresa podía fabricar: las ganas.

La provocación funcionó. La publicación se viralizó y consiguió que miles de usuarios discutieran sobre deseo, vínculos, sexualidad y hábitos de consumo, sin saber que estaban participando de la expectativa previa al lanzamiento de un nuevo producto.

¿Realmente están cayendo las ventas de preservativos?

Uno de los aspectos que más repercusión generó fue la interpretación de que Tulipán atravesaba una crisis comercial por la disminución de las relaciones sexuales.

Pero el propio Kopelowic desmintió que la marca estuviera sufriendo un desplome en sus ventas.

“Esta es una categoría donde, por ser una marca de segundo precio, estamos creciendo en la torta del mercado. A nosotros nos está yendo bien”, aseguró.

Según explicó, en un contexto de restricciones económicas, algunos consumidores optan por alternativas más accesibles frente a marcas de mayor precio.

De esta manera, el empresario diferenció la situación comercial de Tulipán de los problemas que pueden atravesar otras unidades de negocio de la compañía fabricante, Kopelco.

Un perfume para volver a acercarse

La nueva fragancia aparece como una extensión poco habitual del catálogo de una empresa históricamente vinculada a los preservativos y otros productos de bienestar sexual.

Kopelowic explicó que la iniciativa surgió a partir de observaciones sobre los cambios en las relaciones personales, especialmente entre los más jóvenes.

Según su interpretación, la presión por el rendimiento, la autoestima y el creciente protagonismo de las pantallas influyen en las formas de vincularse.

“No hace falta más perfumes en el mundo, salvo que sea para tratar de resolver una problemática: que los jóvenes se acerquen más, se huelan y se instale el tema para conversar”, expresó.

La supuesta crisis del deseo, entonces, funcionó como el punto de partida narrativo para presentar una fragancia asociada a la cercanía y la atracción.

De todos modos, las afirmaciones sobre los hábitos sexuales de las nuevas generaciones forman parte del enfoque publicitario de la marca y no constituyen, por sí mismas, un diagnóstico científico general.

Del marketing a la prevención sexual

La entrevista también permitió abordar una cuestión que va más allá de la publicidad: la importancia del acceso a los preservativos y la prevención de infecciones de transmisión sexual.

Kopelowic sostuvo que el Gobierno nacional reanudó licitaciones destinadas a la distribución gratuita de preservativos en establecimientos públicos de salud, después de interrupciones en esas políticas.

“Se dieron cuenta de que la gente que no tiene acceso no se cuida, y es un pésimo negocio tratar a la gente que se enferma”, señaló.

El empresario también remarcó la importancia del preservativo como herramienta de prevención frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual.

Una campaña que consiguió exactamente lo que buscaba

La estrategia de Tulipán logró transformar una frase provocadora en una conversación nacional. Durante varios días, la supuesta crisis del deseo fue analizada desde perspectivas sociales, económicas y generacionales.

La revelación del perfume terminó de completar una campaña construida sobre la intriga, el humor y la capacidad de generar repercusión sin mostrar el producto desde el comienzo.

Y aunque el debate sobre los vínculos y la sexualidad sigue abierto, la marca consiguió instalar su lanzamiento en la agenda pública mucho antes de que los consumidores supieran qué estaba vendiendo.