Bodega Norton en crisis: cheques rechazados, posibles despidos y alerta en el mundo del vino

Actualidad Economía

La histórica bodega mendocina Norton, una de las más emblemáticas del país, atraviesa una crisis sin precedentes que encendió las alarmas en toda la industria vitivinícola nacional. Según datos del Banco Central (BCRA), la empresa acumula 16 cheques rechazados por un total de más de 42.000 millones de pesos (unos 30 millones de dólares al cambio actual), con fecha de agosto de 2025.

Aunque Norton aún figura en “situación normal” en la Central de Deudores, en Mendoza ya se habla de atrasos en el pago de sueldos, interrupciones en la cadena de contratistas y posibles despidos. La empresa no hizo declaraciones oficiales, pero distintas fuentes del sector confirman un escenario de fuerte tensión interna.

La bodega, fundada en 1895 por Edmund James Palmer Norton, es una de las más antiguas del país y acaba de cumplir 130 años. Con más de 1.200 hectáreas propias en Luján de Cuyo, presencia en 70 mercados internacionales y reconocimientos recientes —como el Travellers’ Choice 2025 de Tripadvisor y una mención en la Guía Michelin—, enfrenta ahora lo que muchos describen como “la tormenta perfecta”: caída del consumo interno, retracción de exportaciones y una crisis estructural que golpea a toda la vitivinicultura argentina.

La salida de Rafael García, quien había asumido como CEO a fines de 2023, marcó otro capítulo de inestabilidad. Su reemplazo, Tomás Lange, tomó el mando en julio con el desafío de recomponer el rumbo financiero y estratégico de la compañía, en medio de una coyuntura compleja para todo el sector.

El consumo de vino en Argentina cayó un 17% interanual en agosto, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura, mientras que las exportaciones alternan subas y bajas sin lograr estabilidad. A esto se suma un cambio cultural profundo: el auge del “consumo consciente” y la preferencia por vinos premium o de baja graduación, que desplazan a los productos tradicionales.

En paralelo, los productores viñateros advierten por una crisis de rentabilidad sin precedentes, con costos que suben y precios que no acompañan. Desde la Asociación de Viñateros de Mendoza alertan que el impacto social ya es visible: fincas abandonadas, familias sin trabajo y jóvenes que migran buscando nuevas oportunidades.