La actividad de dos importantes volcanes ubicados en la cordillera de Chile volvió a encender las alertas de los organismos especializados y despertó la atención en la Patagonia argentina. Se trata del complejo volcánico Nevados de Chillán, que permanece bajo alerta técnica amarilla, y del Villarrica, uno de los volcanes más activos de Sudamérica, que en los últimos días registró nuevas explosiones y un aumento de su actividad interna.
Aunque las imágenes difundidas durante las últimas horas generaron preocupación, los especialistas coinciden en que no existe un riesgo inmediato para las provincias argentinas, aunque ambos sistemas volcánicos continúan bajo monitoreo permanente debido a la posibilidad de cambios en su comportamiento.
Nevados de Chillán continúa bajo alerta amarilla
El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (SERNAGEOMIN) confirmó que el complejo volcánico registró nuevos pulsos eruptivos con emisión de cenizas y material piroclástico, que alcanzaron hasta 380 metros de altura sobre el cráter.
Las autoridades chilenas mantienen la alerta técnica amarilla y un perímetro de exclusión de un kilómetro alrededor del centro eruptivo.
El vulcanólogo Jorge Romero explicó que este tipo de episodios forman parte del comportamiento habitual del complejo.
«Está bien decir pulso eruptivo. No corresponde hablar de fumarola porque lo que se observa es ceniza y eso indica que hay una erupción en curso», señaló.
El especialista recordó además que el último ciclo eruptivo comenzó en 2016 y finalizó en 2022, por lo que el actual comportamiento se encuentra dentro de los escenarios esperados para este volcán.
Villarrica también mostró mayor actividad
Al mismo tiempo, el volcán Villarrica registró durante los últimos días pequeñas explosiones, mayor temperatura superficial y un incremento de gases volcánicos.
Las cámaras de monitoreo detectaron columnas de material que alcanzaron aproximadamente 460 metros de altura, asociadas al ascenso del lago de lava que permanece en el interior del volcán.
Los informes del Observatorio Volcanológico de Los Andes del Sur (OVDAS) indican que la actividad continúa dentro de parámetros compatibles con un volcán activo y que, por el momento, no representa una erupción de gran magnitud.
¿Existe riesgo para la Patagonia argentina?
La respuesta de los especialistas es no, al menos por ahora.
Con los niveles actuales de actividad, no existe peligro inmediato para localidades de la Patagonia argentina. Tanto el Nevados de Chillán como el Villarrica permanecen bajo vigilancia permanente y las explosiones registradas son consideradas de baja intensidad.
Sin embargo, los organismos científicos recuerdan que los volcanes andinos pueden modificar rápidamente su comportamiento y que, ante una erupción explosiva de mayor magnitud, las cenizas podrían alcanzar territorio argentino, dependiendo principalmente de la dirección de los vientos.
Ese antecedente todavía permanece fresco en la memoria de los patagónicos tras la erupción del complejo Puyehue-Cordón Caulle en 2011, cuando enormes cantidades de ceniza afectaron durante meses a Río Negro, Neuquén y Chubut.
Monitoreo permanente
Por ahora, tanto SERNAGEOMIN como SENAPRED remarcan que la situación no requiere medidas extraordinarias para Argentina, aunque el seguimiento es constante mediante cámaras térmicas, sensores sísmicos, mediciones de gases e imágenes satelitales.
Los especialistas coinciden en que el monitoreo permanente es clave para detectar cualquier cambio que pudiera modificar el nivel de alerta y permitir una respuesta temprana ante una eventual evolución de la actividad volcánica.

