Promesas incumplidas de Claudio Vidal a casi tres años de gestión

Actualidad Política

Cuando Claudio Vidal asumió la gobernación de Santa Cruz, en diciembre de 2023, lo hizo con un mensaje claro: dejar atrás décadas de un mismo signo político y poner en marcha una nueva etapa para la provincia.

En poco más de un año y medio de gestión, el Gobierno impulsó medidas administrativas, reorganizó áreas del Estado y anunció una serie de proyectos que fueron presentados como ejes del cambio. Sin embargo, varias de esas iniciativas todavía no registran avances visibles o permanecen lejos de concretarse.

A continuación, un repaso por algunos de los anuncios más importantes que continúan pendientes.

1. La planta de GNL que nunca pasó del anuncio

Uno de los anuncios más ambiciosos fue la posibilidad de instalar en Santa Cruz una planta de Gas Natural Licuado (GNL), vinculada al desarrollo de Vaca Muerta y al potencial exportador del país.

Durante varios meses, funcionarios provinciales sostuvieron que existían conversaciones para que la provincia formara parte del proyecto energético más importante de las próximas décadas.

Sin embargo, el emprendimiento finalmente avanzó hacia Río Negro y Santa Cruz quedó fuera de la iniciativa. Desde entonces no se presentaron alternativas equivalentes ni un proyecto de similar magnitud que reemplazara aquella expectativa.


2. La promesa de reactivar la obra pública

Otro de los compromisos centrales fue la reactivación de las grandes obras paralizadas en la provincia.

Entre ellas aparecían viviendas, rutas nacionales y provinciales, infraestructura hospitalaria y distintos proyectos frenados durante los últimos años.

Si bien hubo intervenciones puntuales y anuncios de futuras inversiones, gran parte de las obras de mayor envergadura continúan sin retomarse o avanzan a un ritmo considerablemente inferior al esperado.

La falta de financiamiento nacional, la situación económica general y la caída de la actividad fueron señaladas desde el Ejecutivo como algunos de los factores que condicionaron ese escenario. La realidad es que desde el ejecutivo provincial tampoco se impulsaron reuniones ni negociaciones con el gobierno de Javier Milei. Gobierno, del cual diputados y senadores santacruceños fueron actores fundamentales para la aprobación de distintas leyes exigidas a nivel nacional.


Educación: uno de los principales focos de conflicto de la gestión

Dentro de ese contexto, la educación se convirtió en uno de los problemas más representativos de la actual administración.

Durante este año, Santa Cruz acumuló extensos conflictos gremiales, paros reiterados y negociaciones paritarias sin acuerdos duraderos, situación que derivó en una importante pérdida de días de clases.

Los gremios docentes cuestionan la falta de respuestas salariales, mientras que desde el Gobierno provincial sostienen que la situación financiera limita el margen de maniobra.

El resultado es un ciclo lectivo atravesado por la incertidumbre y con miles de estudiantes afectados por la continuidad de las medidas de fuerza.


3. La llegada de grandes inversiones privadas

Desde el inicio de la gestión también se habló de un fuerte proceso de atracción de inversiones nacionales e internacionales.

El Gobierno anunció reuniones con empresarios, misiones comerciales y acuerdos que buscaban posicionar a Santa Cruz como un polo estratégico para distintos sectores productivos.

Hasta el momento, sin embargo, no se materializaron anuncios de inversiones privadas de gran escala capaces de modificar significativamente la matriz económica provincial o generar un impacto masivo en materia de empleo.


4. La recuperación del empleo y la actividad económica

La generación de puestos de trabajo fue otro de los ejes centrales del discurso oficial.

No obstante, distintos sectores económicos continúan atravesando dificultades, especialmente aquellos vinculados a la construcción, el comercio y la actividad petrolera.

Durante los últimos meses se multiplicaron las advertencias por suspensiones, retiros de equipos y una menor actividad en distintas áreas productivas.

La crisis petrolera agravó el escenario

El conflicto con el sector petrolero terminó profundizando muchas de las postergaciones que atravesaba la gestión.

La reducción de inversiones, la salida de algunas operadoras tradicionales, la incertidumbre laboral y la caída de la actividad impactaron directamente sobre uno de los motores históricos de la economía santacruceña.

Ese escenario condicionó no sólo la generación de empleo sino también la disponibilidad de recursos y el desarrollo de varios proyectos que dependían de una recuperación del sector energético.


5. La diversificación productiva, todavía sin resultados visibles

Otro de los objetivos planteados fue avanzar hacia una economía menos dependiente del empleo estatal y de la actividad petrolera.

El Gobierno presentó iniciativas vinculadas al desarrollo agroindustrial, la pesca, el turismo, la energía y nuevos polos productivos.

Aunque algunas propuestas comenzaron a delinearse institucionalmente, todavía no existe un cambio estructural que permita advertir una diversificación significativa de la economía provincial ni un crecimiento sostenido de nuevas actividades.


Una gestión atravesada por la crisis

El contexto económico nacional explica parte de las dificultades que enfrenta cualquier administración provincial. La caída de la obra pública nacional, la retracción del consumo y el ajuste fiscal impactaron directamente sobre las cuentas de Santa Cruz.

Sin embargo, también es cierto que varias de las promesas que marcaron el inicio del gobierno de Claudio Vidal permanecen, por ahora, en etapa de anuncios o con niveles de ejecución inferiores a los que habían sido proyectados.

Con más de la mitad del mandato todavía por delante, el desafío para la gestión será convertir esas expectativas en resultados concretos, en un escenario económico y político que continúa siendo complejo para toda la provincia.