Ozzy Osbourne y Black Sabbath se despidieron en casa: locura total en Birmingham

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Back to the Beginning, así se llamó el último ritual de Ozzy Osbourne. Y no podía ser en otro lugar que en Birmingham, la ciudad donde nació el heavy metal, el caos y Black Sabbath. El sábado 5 de julio, el Villa Park explotó en un mar de riffs, emoción y homenajes. Fue la despedida definitiva del Príncipe de las Tinieblas.

La cuna del metal, de fiesta

Desde hace semanas, Birmingham venía viviendo el llamado “Verano de Sabbath”: murales, banderas moradas, bares temáticos, tributos espontáneos y hordas de fans de todo el mundo con camisetas gastadas y tatuajes de Ozzy. Todo para decirle gracias y adiós a una banda que cambió la historia del rock.

El show fue mucho más que un concierto. Fue una ceremonia cargada de energía, nostalgia y sorpresas. Desde la estación de tren hasta el estadio, la ciudad era una sola comunidad metalera.

El día que el heavy se volvió eterno

El line-up fue tan épico como emotivo. Desde los clásicos como Anthrax, Slayer, Tool, Pantera y Gojira, hasta estrellas invitadas como Billy Corgan, Tom Morello, Yungblud, Travis Barker y Chad Smith. Todos allí, rindiendo tributo a Black Sabbath y a su frontman eterno.

Uno de los momentos más inesperados fue cuando Yungblud interpretó “Changes” y la dedicó al fallecido jugador Diogo Jota. El estadio enmudeció.

Más tarde, llegaron los pesos pesados: Guns N’ Roses y Metallica, cada uno con sets demoledores. James Hetfield lo dijo claro: “Sin Sabbath no habría Metallica”.

La última misa de Ozzy

Cuando cayó la noche, Ozzy apareció. Sentado en su trono decorado con calaveras y murciélagos, lanzó el grito de guerra: “¡Que empiece la locura!”. Sonaron “I Don’t Know”, “Mr. Crowley”, “Mama I’m Coming Home” y, por supuesto, “Crazy Train”.

El final fue con Black Sabbath en formación original. Llueve. Suena “War Pigs”. Ozzy canta aferrado al micrófono: “Generals gathered in their masses…”. Le siguen “Iron Man” y el broche de oro: “Paranoid”.

“Vuélvanse locos, es la última canción”, dice. Y todos obedecen.

Una despedida a la altura del mito

Ozzy temblaba, pero estaba presente. Había algo definitivo en esta noche. No fue una de sus falsas despedidas. Fue real. Fue épica. Fue merecida.

A sus 75 años, se despidió de su tribu donde todo empezó. No muchos pueden hacerlo en vida. Ozzy sí. Y lo hizo a su manera: con volumen al 11 y el corazón en carne viva.

Setlist destacado

Ozzy Osbourne:

  • I Don’t Know
  • Mr. Crowley
  • Suicide Solution
  • Mama I’m Coming Home
  • Crazy Train

Black Sabbath:

  • War Pigs
  • N.I.B.
  • Iron Man
  • Paranoid