El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha reintegrado a Lucas Berengua, el vocero que fue despedido a través de un altavoz después de haber trabajado en planta transitoria durante 21 años. Este meteorólogo fue recontratado tras una intervención de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
En medio de una ola de despidos en el sector público por parte del gobierno nacional, el caso de Berengua se destacó en la opinión pública, especialmente por la forma en que fue despedido del organismo meteorológico donde se desempeñaba como vocero institucional. «Me llamaron a una oficina y mi directora, que no quiso enfrentarme en persona, me comunicó mi despido a través de un altavoz. Fue un acto muy cruel», había declarado Berengua.

Sin embargo, el caso cobró notoriedad cuando se viralizó un emotivo video de despedida de sus colegas, quienes estaban indignados por la manera en que Berengua fue despedido. Fue entonces cuando la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), uno de los sindicatos que representa a los trabajadores estatales, intervino y llevó a cabo gestiones que resultaron en la reincorporación del meteorólogo, que había estado trabajando bajo la modalidad de planta transitoria desde 2003.
La recontratación de Berengua fue anunciada por UPCN bajo el título «El gremio y la lucha por los puestos de trabajo», destacando la gestión que llevó a cabo para lograr la reincorporación. Por su parte, el meteorólogo se unió al anuncio del sindicato, dando detalles sobre el proceso que condujo a la renovación de su contrato y su reincorporación. Agradeció el apoyo recibido y expresó su alivio por volver a sus tareas habituales.
Berengua fue uno de los muchos empleados estatales despedidos en el marco de una ola de despidos masivos ordenados por el gobierno nacional antes del feriado extra largo de Semana Santa. La indignación por su caso se debió a que, al igual que muchos otros empleados públicos, trabajaba en planta transitoria durante más de dos décadas.
El despido de Berengua, especialmente al enterarse de que fue despedido por altavoz, generó un repudio generalizado. «No soy un ñoqui», había afirmado, refiriéndose al modo en que su directora optó por no enfrentarlo personalmente. La viralización de un video en el que sus compañeros le rendían homenaje, sumado a su batalla contra una enfermedad terminal, contribuyeron aún más a la solidaridad hacia él.
Los despidos en el SMN se sumaron a una serie de cesantías en la TV Pública, ANSES, CONICET y varios organismos nacionales. En este contexto, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) expresó su preocupación por la situación en las dependencias estatales.

